El Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira avanza en la recuperación de su infraestructura tras los daños ocasionados por el terremoto del pasado 10 de agosto. La administración del terminal aéreo tiene como objetivo habilitar progresivamente las áreas de atención a los viajeros y alcanzar el ciento por ciento de su capacidad operativa durante diciembre, aunque algunas intervenciones arquitectónicas deberán continuar después de esa fecha.
El gerente del aeropuerto, Luis Fernando Collazos, confirmó que a finales de noviembre estará habilitada una parte del segundo piso, donde entrarán en funcionamiento las salas de espera tres y cuatro, las zonas de filtros y algunos módulos de registro de pasajeros. Con esta intervención, la operación nacional será trasladada progresivamente a estos espacios, que anteriormente hacían parte de la distribución habitual del terminal.
La recuperación se desarrolla por etapas, con una prioridad definida: mejorar las condiciones de atención para el mayor número de usuarios. Según explicó Collazos, el aeropuerto concentra una alta proporción de viajeros nacionales, razón por la cual las primeras adecuaciones están dirigidas a fortalecer este servicio.
“Lo que es a finales de este mes vamos a habilitar una parte del segundo piso, específicamente las salas de espera tres y cuatro”, señaló el gerente, al explicar el cronograma previsto para noviembre.
¿Qué áreas estarán habilitadas antes de terminar noviembre?
La primera fase contempla el traslado de la operación nacional hacia las salas de espera tres y cuatro, una vez estén listas las condiciones necesarias para recibir a los pasajeros. La intención es liberar y mejorar los espacios que actualmente se utilizan para atender a los viajeros, mientras avanzan las obras en otras zonas del edificio.
Collazos explicó que la intervención se está ejecutando desde el área nacional hacia la internacional, teniendo en cuenta que, de acuerdo con las cifras entregadas por la gerencia, el 80 % de los pasajeros que utilizan Matecaña corresponde a vuelos nacionales.
“¿Por qué estamos trabajando primero el área nacional? Porque es el 80% de los pasajeros que viajan por el Aeropuerto Matecaña”, indicó el funcionario. Bajo esa lógica, la administración busca que los primeros espacios recuperados tengan un impacto directo en la atención cotidiana de los usuarios.
Además de las salas de espera, los trabajos incluyen la adecuación de las zonas de filtros y los módulos de check-in. También se adelantan intervenciones en ascensores, escaleras eléctricas, fachadas, instalación de vidrios y locales comerciales, componentes que hacen parte de la recuperación general del edificio.
La apertura de estas áreas representa un avance importante para la infraestructura aeroportuaria de Pereira, que tuvo que modificar su funcionamiento después de las afectaciones estructurales provocadas por el movimiento sísmico. La recuperación no se limita a habilitar espacios para esperar un vuelo, también implica restablecer las condiciones de circulación, registro, comodidad y atención que necesitan los pasajeros.
Diciembre será el mes clave para recuperar la operación
La segunda etapa de la intervención está prevista para las primeras semanas de diciembre. En ese periodo se habilitarían inicialmente alrededor de 15 módulos de check-in en el segundo piso, continuarían las aperturas de las salas de espera uno y dos y, posteriormente, entraría en servicio el resto de los módulos de registro.
El gerente del aeropuerto indicó que el proceso se realizará de manera escalonada, con el propósito de poner en funcionamiento las diferentes áreas a medida que estén listas. La meta institucional es que el terminal opere al ciento por ciento durante diciembre, tanto para los pasajeros nacionales como para los internacionales.
“Sería ya para las primeras semanas de diciembre. Habilitaríamos en tres etapas”, explicó Collazos al referirse al cronograma de apertura de los espacios y equipos que todavía están en proceso de adecuación.
El funcionario también precisó que la habilitación de los módulos de registro comenzará con un primer grupo de 15, antes de completar el funcionamiento de las demás máquinas de check-in del segundo piso. Este procedimiento permitirá ampliar progresivamente la capacidad de atención y reorganizar la circulación de los viajeros dentro del edificio.
La operación podría estar al 100 %, pero no todas las obras estarán terminadas
Aunque la proyección de la gerencia apunta a recuperar la operación total en diciembre, hay una diferencia importante entre tener el aeropuerto funcionando y terminar completamente la reconstrucción de su infraestructura.
Collazos reconoció que algunos trabajos arquitectónicos y acabados internos seguirán pendientes después de alcanzar la meta operativa. Entre ellos mencionó la instalación de cielos rasos y otras adecuaciones que requieren más tiempo. Por eso, el anuncio no significa que todo el edificio estará completamente terminado al cierre del año.
“La idea es que el Aeropuerto está funcionando al 100% ya para el mes de diciembre, faltándonos cielos rasos y otras cosas”, manifestó el gerente.
Esta precisión es importante para los viajeros ya que la administración espera recuperar la capacidad de operación y habilitar los principales servicios, pero las labores de acabado continuarán en paralelo o después de la puesta en funcionamiento de las áreas previstas.
Matecaña, una infraestructura clave para Pereira y el Eje Cafetero
La recuperación del aeropuerto tiene una importancia que va más allá de Pereira. El AeroMatecaña es una infraestructura estratégica para la conexión aérea de Risaralda y del Eje Cafetero, pues facilita el desplazamiento de pasajeros por motivos laborales, comerciales, turísticos, familiares y de negocios.
Por eso, las afectaciones que dejó el terremoto no solo representaron un desafío para la administración aeroportuaria, sino también para los usuarios y las actividades económicas que dependen de la conectividad de la región. La normalización de los servicios permitirá recuperar progresivamente las condiciones de atención y comodidad para quienes utilizan el terminal.
En este contexto, la reapertura gradual de las salas, los filtros y los módulos de registro constituye uno de los pasos centrales de la recuperación. Sin embargo, el cumplimiento del cronograma dependerá de que las intervenciones avancen conforme a lo previsto y de que cada espacio esté en condiciones de recibir a los pasajeros.
Por ahora, la fecha que concentra la expectativa es diciembre. La gerencia mantiene la meta de recuperar el ciento por ciento de la operación antes de terminar el año, aunque reconoce que la reconstrucción física del edificio no concluirá al mismo tiempo. El desafío será cumplir con la habilitación de los servicios sin dejar de garantizar la seguridad y las condiciones adecuadas para los viajeros.