Afrodescendiente

Colegio con mayoría afrodescendiente del Quindío celebró la afrocolombianidad con festival cultural

Armenia celebra el Día de la Afrocolombianidad con un festival intercultural en la sede Simón Rodríguez, con talleres, gastronomía y cineforos.

Institución Educativa Bosques de Pinares La jornada reunió arte, memoria y pedagogía en torno a esta fecha que va más allá del folclor.

Mientras Colombia conmemora este 21 de mayo el Día de la Afrocolombianidad, en la Institución Educativa Bosques de Pinares, en Armenia, la fecha se transformó en una jornada de identidad, reflexión y reconocimiento cultural alrededor de una comunidad que históricamente ha luchado contra la discriminación y la exclusión.

Durante tres días, estudiantes, docentes y familias participaron en talleres, muestras artísticas, gastronomía, cineforos y actividades pedagógicas enfocadas en la memoria afrodescendiente y el respeto por la diversidad.

Entre peinados tradicionales, música del Pacífico colombiano, danzas y expresiones culturales, la institución desarrolló el Festival Intercultural de la Afrocolombianidad en la sede Simón Rodríguez, donde se concentra gran parte de la población afrodescendiente del plantel.

La jornada no estuvo dirigida únicamente a estudiantes afro, sino a toda la comunidad educativa, con el propósito de fortalecer valores como el respeto, la autoestima y el reconocimiento de la interculturalidad dentro de las aulas.

Más de una fecha conmemorativa

La docente Eleydis Perea Asprilla, quien acompaña la implementación de la cátedra de afrocolombianidad, explicó que la institución cuenta con una de las mayores poblaciones afrodescendientes de Armenia y posiblemente del Quindío. Según la más reciente caracterización, actualmente tienen registrados 143 estudiantes afrodescendientes.

La cátedra de afrodescendencia para nosotros no es simplemente un folclorismo ni la conmemoración de una fecha como la del día de hoy”, expresó la docente, al señalar que desde hace cerca de diez años el colegio trabaja en la implementación de procesos pedagógicos basados en la Ley 70 de 1993, normativa que reconoce los derechos de las comunidades afrocolombianas.

Perea Asprilla indicó que el trabajo institucional se ha venido transversalizando en distintas áreas académicas y que no se limita a actividades simbólicas durante mayo. “No es algo que compete solamente a las personas que tenemos la piel oscura o la piel negra, sino a toda una institución que año tras año ha ido conectándose y creciendo y reconociendo la interculturalidad”, afirmó.

Además, explicó que a través del proyecto institucional Afrorraíces se desarrollan espacios enfocados en costumbres, tradiciones, normativas y procesos de identidad ligados principalmente a las comunidades afro del Pacífico colombiano. La estrategia también busca fortalecer el amor propio y minimizar situaciones de discriminación dentro del entorno escolar.

Racismo, inclusión y construcción colectiva

Aunque el ambiente del festival estuvo marcado por el color, la música y las expresiones culturales, uno de los mensajes más fuertes giró alrededor de las situaciones de exclusión que todavía enfrentan muchos estudiantes afrodescendientes en distintos escenarios sociales y educativos.

No puedo decirles que no se han presentado situaciones en las que los estudiantes expresan que no se sienten aceptados, pero es una construcción constante”, reconoció la docente, quien aseguró que los talleres y los temas abordados desde el área de sociales han permitido avanzar en procesos de convivencia y reconocimiento cultural dentro de la institución.

Durante la jornada participaron estudiantes que contaron que lo que más disfrutan de su cultura son la música, los peinados, las tradiciones familiares, la gastronomía y las danzas típicas del Pacífico colombiano. Para muchos de ellos, la afrocolombianidad representa orgullo, alegría e identidad.

¿Por qué se conmemora el Día de la Afrocolombianidad en Colombia?

La fecha recuerda la abolición oficial de la esclavitud en Colombia el 21 de mayo de 1851, durante el gobierno de José Hilario López. Posteriormente, la Ley 725 de 2001 institucionalizó esta conmemoración como un reconocimiento a la historia, los derechos y los aportes culturales de las comunidades afrodescendientes, raizales y palenqueras.

¿Por qué siguen siendo importantes este tipo de espacios?

Porque permiten que las nuevas generaciones hablen de racismo, identidad, memoria y diversidad desde escenarios educativos donde todavía persisten prácticas de exclusión. Además, ayudan a entender que la afrocolombianidad no se limita a la música o la gastronomía, sino que también representa historia, resistencia, dignidad y una herencia cultural fundamental en la construcción del país.