Las Fiestas de Independencia de Cartagena no solo representan una oportunidad para celebrar la historia, la música y las tradiciones de la ciudad. También se han convertido en una temporada clave para la economía popular, especialmente para cientos de vendedores y pequeños comerciantes que encuentran en los desfiles y eventos masivos una oportunidad para incrementar sus ingresos y llevar el sustento a sus hogares.
Desde las tradicionales arepas de queso y el mango biche hasta los chuzos, las bebidas, la espuma y la maicena, diferentes productos hacen parte de la oferta que se mueve alrededor de las actividades programadas durante noviembre. Para quienes viven del comercio informal, cada jornada representa la posibilidad de conseguir nuevos clientes y mejorar las ventas.
Uno de esos trabajadores es Dionisio Garrido, quien aprovecha los eventos para comercializar bebidas, agua y espuma. Según contó, la temporada representa un respaldo importante para su hogar, pues el aumento de público se refleja directamente en sus ingresos.
“Esto me beneficia mucho, me beneficia para mi hogar, para mi comidita y acompañar a mi familia. Todas las fiestas nosotros trabajamos”, manifestó.
Una situación similar vive Ever Antonio Díaz, vendedor de chuzos de carne, pollo, butifarra y trifásico. El comerciante estima que durante una jornada como el desfile en traje de baño de las candidatas al Reinado Popular podría alcanzar ventas entre 200.000 y 300.000 pesos. Asegura que sus clientes son tanto cartageneros como turistas.
Las tradicionales arepas de queso también encuentran un espacio importante en esta temporada. Evelio Atencio, procedente del barrio Torices, lleva varios años participando en las celebraciones y espera vender entre 200 y 300 unidades durante el Gran Desfile de Independencia, lo que representaría ingresos cercanos a 1,5 millones de pesos.
Para él, este negocio tiene un propósito familiar: parte de los recursos que consigue los envía a sus seres queridos en Córdoba, donde también apoya los estudios y gastos de su hijo.
Otro producto que registra un aumento en su demanda es el mango biche. Felipe Junco, vendedor del sector La Puntilla, en el barrio Olaya Herrera, aseguró que sus ventas han crecido aproximadamente un 80 % desde el inicio de la temporada novembrina. Para el desfile en traje de baño esperaba comercializar entre 100 y 150 vasos de esta preparación con sal, limón y tajín.
La espuma y la maicena también hacen parte de esta dinámica comercial. Arnel Julio Pérez, residente del barrio El Pozón, recorre los diferentes eventos para vender espuma y conseguir los recursos necesarios para sostener a su esposa y sus hijos. Según explicó, las ganancias de esta actividad le permiten cubrir gastos como el arriendo y las necesidades de su familia.
Turismo y comercio también se benefician
El impacto económico de las Fiestas se extiende más allá de los vendedores informales. Hoteles, restaurantes, bares, transportadores, artistas, emprendimientos y trabajadores de logística también encuentran oportunidades durante la temporada.
Las proyecciones para noviembre estiman una movilización de 112.706 pasajeros en Cartagena. En el transporte aéreo, la ocupación total estimada de los vuelos hacia la ciudad pasó del 80 % al 83,1 %, mientras que para los vuelos nacionales se proyecta un incremento del 3,6 % en la llegada de pasajeros, equivalente a 3.249 viajeros adicionales.
El turismo náutico también anticipa una alta actividad. Desde el muelle La Bodeguita se estima la movilización de 70.073 pasajeros durante noviembre, un crecimiento del 10,9 % frente al periodo de referencia. De ese total, 25.693 viajeros corresponderían a la semana central de las celebraciones.
Estas cifras reflejan cómo la programación cultural y festiva moviliza diferentes sectores de la economía cartagenera. Detrás de cada desfile y encuentro multitudinario hay comerciantes, trabajadores y familias que dependen de esta temporada para mejorar sus ingresos.
Así, las Fiestas de Independencia se consolidan no solo como una de las principales expresiones culturales de Cartagena, sino también como un impulso para la economía popular y una oportunidad de trabajo para quienes encuentran en noviembre una de las épocas más importantes del año.