Barranquilla celebra el nuevo reconocimiento al Ecoparque Ciénaga de Mallorquín con el Premio Nacional de Arquitectura y Urbanismo 2026, el máximo galardón que entrega la Sociedad Colombiana de Arquitectos en el marco de la XXX Bienal. También obtuvo el primer lugar en Diseño Urbano y Paisajismo.
Desde la Alcaldía de Barranquilla indicaron que es un reconocimiento que va más allá del diseño. Valida el modelo de ciudad que se ha impulsado para reconciliarse con su ecosistema. Afirman que, lo que hoy es un espacio para el aviturismo, el senderismo y los deportes náuticos, es también la recuperación de un pulmón verde de la ciudad, que ha integrado la arquitectura como un elemento en la restauración ambiental. Estas transformaciones urbanas representan la generación de un nuevo motor de empleo y turismo sostenible para las comunidades contiguas al ecosistema, como La Playa y Las Flores.
Otros reconocimientos
Este reconocimiento se suma hoy a premios internacionales como el AIA Honor Award for Urban Design 2025 y el AIA Sustainable Future Award for Urban Design, otorgados por el Instituto Americano de Arquitectos (AIA) en 2025, así como al reconocimiento de ONU-Hábitat como referente de desarrollo sostenible.
Inversión del proyecto
El nuevo galardón reconoce al ecoparque como uno de los proyectos más representativos desarrollados en Colombia durante los últimos cinco años, un proyecto que contó con una inversión total estimada en 530.602 millones de pesos, financiados de manera conjunta entre la Alcaldía Distrital y el Gobierno Nacional, a través de entidades como el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y el Ministerio de Ambiente.
La primera fase del ecoparque contó con una inversión inicial aproximada de 121.400 millones de pesos, destinada a senderos, pasarelas y áreas de acceso, mientras que el portafolio global de las fases siguientes y la recuperación del entorno contempló cifras superiores a los 230.000 millones de pesos.
El rubro total abarca no solo la infraestructura ecoturística del ecoparque —pasarelas, ciclorutas y manglario—, sino también obras complementarias de saneamiento hídrico, manejo de vertimientos y la recuperación de zonas aledañas como Puerto Mocho.