El sector minorista de distribución de combustible en Risaralda atraviesa una fuerte contracción laboral tras el incremento del salario mínimo del 23% este año, una situación que ha obligado a las empresas, en su mayoría microempresas familiares, a reducir su planta de personal.
En el primer trimestre de 2026 se perdieron 276 empleos frente al mismo periodo del año anterior, evidenciando el impacto directo de los elevados costos laborales sobre la sostenibilidad del sector.
Alberto Arias, presidente ejecutivo de Imzacom en Risaralda, explicó que esta reducción era previsible y ya había sido advertida por gremios como Acopi.
“Pasamos de tener 1.453 trabajadores en diciembre de 2025 a 1.177 en marzo de 2026. El tema se veía venir, pero queríamos tener los datos claros y cifras concretas para poder demostrar que efectivamente el impacto de la reforma laboral y del incremento al salario mínimo sí va a afectar al sector de la distribución minorista, especialmente las microempresas familiares del las estaciones de servicio”, aseguró Arias.
El dirigente gremial agregó que, además del incremento del salario mínimo, la reducción en la jornada laboral y el recargo nocturno que quedó estipulado desde las 7:00 p.m. ha golpeado a las estaciones de servicio.
“Hemos tenido muchos impactos, la ley 2101 que fue del año 2021, la 2466 de la reforma laboral y obviamente el incremento del salario mínimo por encima de lo proyectado. Las empresas fueron muy golpeadas con estas reformas laborales”, precisó.
Advirtió que, de mantenerse estas condiciones, el sector podría enfrentar nuevas reducciones de personal, afectando principalmente a las microempresas que dependen de un equilibrio financiero cada vez más difícil de sostener.