Un nuevo hecho de violencia se registró en el norte de Barranquilla durante la madrugada de este lunes, cuando un guarda de seguridad resultó herido a bala en un ataque perpetrado por hombres armados que se movilizaban en motocicleta frente a un establecimiento comercial ubicado en el sector de la calle 84.
La víctima fue identificada como David Andrés Castro López, de 26 años, quien prestaba servicios de vigilancia en el bar Pikeria, localizado en la carrera 46 con calle 84, una de las zonas de mayor actividad nocturna de la ciudad.
Sicarios dispararon desde una motocicleta
De acuerdo con la información preliminar entregada por las autoridades, dos hombres que se desplazaban en motocicleta llegaron hasta el lugar y abrieron fuego contra el establecimiento, impactando al vigilante que se encontraba en funciones al momento del ataque.
Tras resultar herido, Castro López fue auxiliado y trasladado a la Clínica Reina Catalina, donde permanece bajo atención médica.
Las autoridades iniciaron las investigaciones para establecer los móviles del atentado y determinar si el ataque estaba dirigido contra alguna persona en particular o contra el establecimiento.
Bar asegura que el hecho es ajeno a sus operaciones
A través de un comunicado oficial, el establecimiento Pikeria, que abrió sus puertas al público hace aproximadamente tres semanas, aseguró que el hecho no está relacionado con sus actividades comerciales.
“Se trata de una situación ajena al funcionamiento interno del bar”, indicó la administración del negocio.
Asimismo, informó que se encuentra colaborando plenamente con las autoridades para esclarecer lo ocurrido.
“Las autoridades competentes ya se encuentran adelantando las respectivas investigaciones para esclarecer lo sucedido y desde Pikeria estamos colaborando plenamente con el proceso”, señaló el establecimiento.
No se registran denuncias por extorsión
Según información conocida por las autoridades, hasta el momento el negocio no habría reportado amenazas ni exigencias económicas por parte de estructuras criminales.
Mientras avanzan las investigaciones, el establecimiento informó que continúa operando con normalidad y atendiendo al público.
El caso quedó en manos de unidades de la Policía Metropolitana de Barranquilla y de la Fiscalía, que adelantan las labores para identificar a los responsables del ataque armado ocurrido en uno de los sectores más concurridos de la vida nocturna de la ciudad.