En la mañana de este jueves 26 de marzo de 2026, la Policía Metropolitana de Barranquilla confirmó un atentado a bala que dejó dos hombres muertos en la carrera 44 entre calles 84 y 85, en el sector del barrio Granadillo, al norte de Barranquilla. El hecho sucedió alrededor de las 11:40 a. m., cuando sujetos armados llegaron al lugar y atacaron a las víctimas, generando pánico entre comerciantes y transeúntes.
Según versiones preliminares recogidas en el sitio del crimen, las víctimas se encontraban cerca de un establecimiento comercial, presuntamente un concesionario de motos, cuando fueron sorprendidas por hombres que se movilizaban en dos motocicletas, desde donde dispararon en repetidas ocasiones. “Se escuchó una ráfaga larga, la gente salió corriendo y los negocios cerraron”, relató un testigo que vio el ataque desde un local cercano.
Tras el atentado, las dos personas quedaron tendidas en la vía pública. Residentes del sector y transeúntes auxiliaron a uno de ellos, identificado como Ever David Navas Bacarrarte, de 45 años y procedente de Venezuela, quien fue trasladado de inmediato a la Clínica Reina Catalina. Pese a los esfuerzos médicos, su muerte fue confirmada poco después de su ingreso. La otra víctima fue identificada en el mismo sitio del crimen como Gabriel Junior Serna Camargo, de 25 años, quien falleció de manera inmediata tras recibir múltiples impactos.
Las autoridades investigan el hecho como un atentado criminal con presunto trasfondo de narcotráfico, ya que los investigadores tienen de manera preliminar la hipótesis de que las víctimas fueron citadas vía telefónica al punto en el que ocurrieron los hechos, supuestamente para cerrar un negocio relacionado con actividades ilícitas vinculadas al narcotráfico y la estructura criminal conocida como ‘Los Costeños’.
Hasta el momento, no se han reportado capturas ni se tiene identificación oficial de los atacantes, quienes huyeron en motocicletas con rumbo desconocido, dejando tras de sí escenas de temor y confusión. Las autoridades han iniciado las labores de recolección de evidencia y entrevistas a testigos para establecer el móvil exacto del crimen y dar con los responsables.
Este hecho se suma a otros episodios de violencia armada registrados en el norte de Barranquilla en las últimas semanas. El pasado 19 de marzo, frente a un billar ubicado en la carrera 43 entre calles 82 y 84, se presentó otro ataque sicarial que dejó tres personas heridas, hecho que también fue investigado bajo la hipótesis de disputas entre estructuras criminales como ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’. En ese caso, los presuntos responsables fueron detenidos por la Policía, tras una investigación que vinculó a los delincuentes con contactos e información de autores intelectuales de la masacre que se pretendía perpetrar.
Los operativos policiales continúan en distintos sectores de Barranquilla para dar contención y respuesta a la criminalidad, que en ocasiones ha sido asociada por las autoridades a la presencia y disputa de grupos delincuenciales dedicados al tráfico de estupefacientes y otros delitos violentos. Aunque aún no hay cifras oficiales actualizadas sobre homicidios o violencia en lo que va del año, fuentes comunitarias señalan que la percepción de inseguridad ha aumentado en varias zonas de la ciudad, especialmente en sectores residenciales y comerciales del norte.
La Policía ha reiterado su compromiso con reforzar la seguridad en Barranquilla mediante mayores patrullajes, planes de reacción y actividades de inteligencia, con el fin de evitar que hechos de esta naturaleza se repitan y mejorar la convivencia y tranquilidad de los habitantes de la ciudad.
Las investigaciones continúan su curso para determinar con precisión los móviles del atentado, identificar a todos los responsables materiales e intelectuales y avanzar en el esclarecimiento del doble homicidio —que mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad barranquillera— mientras las familias de las víctimas esperan respuestas.