Feminicidio

Hija de Clara Milena pide la captura de su padre y revela cómo cambió su vida tras el crimen

El crimen ocurrió el 19 de abril de 2025 en el barrio Sinaí, en Soledad, y desde entonces la vida de la familia cambió por completo.

Facebook Clara Milena Álvarez Díaz.

María Paula Aguilar habló tras la condena de 43 años y 9 meses contra su padre por el feminicidio agravado de Clara Milena Álvarez. Su mayor preocupación ahora es que el condenado sigue en libertad.

Más de un año después del asesinato de Clara Milena Álvarez Díaz, su familia recibió una noticia que llevaba meses esperando: la justicia condenó a 43 años y 9 meses de prisión a Édgar Jair Aguilar Soto, esposo de la víctima y padre de sus tres hijos, por el feminicidio agravado.

Sin embargo, para María Paula Aguilar Álvarez, hija mayor de Clara Milena, la sentencia está lejos de representar el final de esta historia. Aunque aseguró sentirse satisfecha con la condena, también manifestó su preocupación porque su padre permanece en libertad y, hasta el momento, no se conoce su paradero.

El crimen ocurrió el 19 de abril de 2025 en el barrio Sinaí, en Soledad, y desde entonces la vida de la familia cambió por completo.

“Tenemos muchos sentimientos encontrados. Esto se había demorado un poco. Estábamos esperando hace mucho tiempo y al fin llegó. Quedamos satisfechos con el tiempo de condena que le dieron. Era lo mínimo que esperábamos para él”, expresó María Paula.

Pero detrás de la satisfacción por el fallo existe una preocupación que no la deja tranquila: la captura de quien fue condenado por acabar con la vida de su madre.

“Nada nos va a devolver a mi mamá”

Para María Paula, la sentencia representa un paso importante, pero no devuelve la tranquilidad a la familia.

Desde el día del crimen, una de las principales peticiones de los familiares ha sido que Édgar Aguilar sea localizado y llevado ante las autoridades para que cumpla la pena impuesta por la justicia.

“Desde el 19 de abril de 2025, cuando mi papá tristemente mató a mi mamá, nuestra intención siempre fue que lo capturaran y pagara por lo que hizo. Nada nos va a devolver a mi mamá, ni porque lo capturen, ni porque él se entregue. Pero sí es un alivio saber que ya lo condenaron”, manifestó.

La hija de Clara Milena también reveló en el medio de comunicación Zona Cero, que ha recibido amenazas después del asesinato y que el temor por su seguridad la llevó incluso a mudarse de ciudad junto con sus hijos.

Su preocupación, según relató, no se limita únicamente a la posibilidad de que su padre pueda acercarse. También teme a personas del entorno familiar de él.

“Mi miedo más grande es que su familia se me acerque, de volver a recibir amenaza, llamadas, mensajes haciéndome citaciones en lugares, amenazándome de que si sigo hablando o sigo exponiéndome, me puede pasar lo mismo”, sostuvo.

Por eso hizo un llamado a las autoridades para que la búsqueda de Aguilar Soto no se quede solamente en una orden de captura o en un proceso de localización.

“Espero que hagan las averiguaciones de verdad, que no solo se quede en una búsqueda, sino que realmente luchen por encontrarlo”, pidió.

“Me falló como papá, como hombre y como amigo”

Uno de los momentos más fuertes de su relato fue cuando María Paula habló de la relación que tenía con su padre antes del crimen.

Según contó, ambos eran cercanos, trabajaban juntos y compartían buena parte de su tiempo. Por eso, además de perder a su mamá, siente que también perdió al hombre que alguna vez consideró una figura de admiración.

“Él me falló mucho porque no solo se llevó a mi mamá, acabó nuestra familia, sino que nos falló como papá, como hombre y como amigo porque nos demostró algo que nunca fue”, expresó.

María Paula aseguró que jamás imaginó que su padre pudiera cometer un crimen de esa magnitud y lamentó profundamente las consecuencias que tuvo la tragedia para sus hermanos y toda la familia.

“Una mujer que lo quiso tanto, que daba su vida por él. Hacer las cosas de esta manera, llevársela por delante, llevarse por delante una familia, dejar huérfanos a tres hijos”, dijo.

Para ella, la palabra “huérfanos” tiene un significado todavía más doloroso.

“Porque no importa la edad que tengamos, somos huérfanos, y lo más triste es que no solo de mamá, sino de papá y mamá”, manifestó.

Su hija nunca podrá conocer a su abuela

Entre las consecuencias que más le duelen a María Paula está el hecho de que su hija nunca tendrá la oportunidad de conocer a Clara Milena.

La joven aseguró que esa es una de las cosas que jamás podrá perdonarle a su padre.

“De manera personal, yo no le voy a perdonar jamás a Édgar Aguilar que me haya quitado la posibilidad de que mi hija conociera a mi mamá. Eso no se lo voy a perdonar nunca”, afirmó.

La relación que alguna vez existió entre padre e hija también quedó completamente destruida.

“Mi papá era un ser de admiración para mí, pero el amor que le tuve se acabó. Ya sinceramente con él solo hay tristeza, rabia y desprecio”, manifestó.

“No solo acabó con la vida de mi mamá”

María Paula considera que el feminicidio de Clara Milena no terminó solamente con la vida de una mujer.

A su juicio, la decisión de su padre destruyó a toda una familia y cambió para siempre la vida de sus hijos.

“No solo acabó con la vida de Clara. Acabó con la vida de Édgar, de Andrés, de María Camila, de María Paula. No solo acabó con la familia Aguilar, también acabó con su propia vida”, sostuvo.

Recordó además a su madre como una mujer trabajadora y como una persona fundamental para mantener unida a la familia.

“Se llevó familia, se llevó vida, se llevó trabajo, se llevó unión, se llevó hijos, se llevó nietos. Se llevó todo, tristemente”, expresó.

Aunque ha pasado más de un año desde el crimen, María Paula reconoce que el dolor continúa presente.

“Ha sido y será la peor experiencia de mi vida. Siento que no va a haber un momento en lo que me queda de vida en que no recuerde todo esto, que no me duela todo lo que pasó”, dijo.

La fe, aseguró, le ha servido para afrontar el duelo, aunque no significa que el sufrimiento haya desaparecido.

“El dolor no se quita. El dolor no se va. Es mentira. El dolor siempre va a estar porque cada vez que recordemos ese triste momento, nuestro corazón se arruga y es inevitable llorar”, señaló.

La llamada que María Paula espera

Ahora, después de conocer la condena, María Paula tiene claro cuál es la llamada que espera recibir.

No será una llamada para hablar de la sentencia, porque esa parte ya está definida. Será la comunicación de su abogado confirmándole que su padre finalmente fue capturado.

“Me duele con el corazón decir que mi papá fue el asesino de mi mamá, pero más me duele saber que mi papá, que mató a mi mamá y nos hizo tanto daño, sigue libre”, expresó.

Y añadió: “La llamada que voy a esperar de ahora en adelante es la de nuestro abogado avisándonos: ‘María, capturaron a tu papá’. Eso es lo que quiero escuchar”.

María Paula sabe que ese momento también será difícil. Sin embargo, asegura que desde el comienzo se hizo una promesa: cuando Édgar Aguilar sea capturado, quiere verlo y hablar con él.

“Sé que me va a costar, sé que va a ser difícil, pero desde el día uno me lo propuse y lo dije: el día que lo capturen, quiero verlo, quiero hablar con él, quiero cerrar ese capítulo de mi vida”, concluyó.