Capturas

En Sardinata fue abatido "Tajo Yuca”, cabecilla del Frente Juan Fernando Porras Martínez del ELN

Abatido en la operación Olimpo, Cristian Antonio Rincón Pabón, alias Tajo Yuca, cabecilla del ELN en el Frente Juan Fernando Porras Martínez.

Policía Nacional La acción se dio en medio de la operación Olimpo

Fue abatido en desarrollo de operaciones policiales Cristian Antonio Rincón Pabón, conocido como “Tajo Yuca”, quien se desempeñaba como cabecilla de comisión del Frente “Juan Fernando Porras Martínez”, perteneciente al ELN.

El coronel Jorge Andrés Bernal Granada, comandante de la Policía de Norte de Santander, dijo a la FM que la Policía Nacional, a través del Grupo Investigativo de Delitos contra la Seguridad Pública y el Terrorismo de la DIJIN, y con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, desarrolló la operación Olimpo en la vereda El Carmen, zona rural del municipio de Sardinata (Norte de Santander), donde fue abatido en desarrollo de operaciones policiales Cristian Antonio Rincón Pabón, conocido como “Tajo Yuca”, quien se desempeñaba como cabecilla de comisión del Frente “Juan Fernando Porras Martínez”, perteneciente al Grupo Armado Organizado ELN.

Según las autoridades, este individuo registraba orden de captura vigente por los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, así como concierto para delinquir.

Durante la operación fueron incautados:
• Una pistola Pietro Beretta calibre 9 mm.
• Un proveedor.
Seis cartuchos calibre 9 mm.
• Una granada IM26.

De acuerdo con las investigaciones, el abatido contaba con una trayectoria criminal de aproximadamente nueve años al interior del ELN. Tras haber permanecido seis años en prisión, fue reincorporado a la estructura armada, siendo designado como dinamizador principal de confrontaciones armadas, acciones que habrían generado desplazamientos masivos de familias en el corregimiento de Versalles, municipio de Tibú (Norte de Santander).

El Frente “Juan Fernando Porras Martínez” es señalado como una de las seis estructuras del ELN encargadas de intensificar confrontaciones armadas con el Grupo Armado Organizado residual Estructura 33, especialmente en el sector de Filo de Gringo, punto estratégico entre los municipios de Tibú, El Tarra y Sardinata, por su importancia como corredor de narcotráfico hacia el exterior.

Según información de inteligencia, esta estructura criminal se financiaba principalmente a través de la extorsión, obteniendo ingresos cercanos a cinco mil millones de pesos anuales, producto de la exacción a minas ilegales de carbón y cobros a narcotraficantes en la región del Catatumbo.