El ataque terrorista del ELN contra una base militar en San José del Palmar, Chocó, mediante drones que detonaron 21 granadas y dejaron nueve militares heridos, encendió las alarmas en Risaralda. Eisenhower Djanon Zapata, integrante del Comité de Justicia Transicional, calificó el hecho como un campanazo de alerta por la cercanía de esa zona con el departamento y el riesgo que representa esta modalidad de ataque.
Risaralda, bajo riesgo de atentados
El defensor de derechos humanos advirtió que las estaciones de Policía de Risaralda, incluso las ubicadas en los cascos urbanos, podrían ser blanco de atentados similares. La preocupación aumenta tras el ataque con dron contra la estación de Policía del corregimiento de Santa Cecilia, en Pueblo Rico, registrado este año, pese a las advertencias previas de la comunidad.
“Es un campanazo de alerta porque San José del Palmar está muy cerca de nosotros, en una zona que limita con el Valle del Cauca. Esto nos lleva a pensar que cualquier municipio de Risaralda, donde tenemos estaciones de Policía incluso dentro de los cascos urbanos, podría ser objeto de un ataque con drones.
“San José del Palmar está en la selva, pero tenemos conexiones con el Valle del Cauca y Risaralda, a través de La Celia y del cañón que nos comunica con esa zona. Además, los drones se han convertido en armas muy fáciles de conseguir y económicas para las guerrillas, las disidencias de las FARC y las bandas criminales, que pueden utilizarlos para atacar a la Fuerza Pública”, advirtió Zapata.
Defensores de derechos humanos exigen coordinación e inteligencia
El defensor reclamó mayor coordinación e intercambio de inteligencia entre las Fuerzas Militares y la Policía de Risaralda, Chocó, Valle del Cauca y Antioquia para anticipar posibles atentados. Advirtió que el bajo costo y la facilidad de acceso a estos dispositivos los han convertido en una amenaza para la Fuerza Pública y las comunidades del occidente del departamento.