En las últimas horas se conoció el secuestro de Ilda Bayona, comerciante reconocida en Convención, en la región del Catatumbo. Según los primeros reportes, la mujer habría sido interceptada por varios hombres armados.
De acuerdo con información entregada por habitantes de la zona, los presuntos responsables habrían forzado a la comerciante a abordar un vehículo y luego la habrían llevado con rumbo desconocido. Hasta el momento no existe un reporte oficial sobre su paradero ni sobre su estado.
Las autoridades informaron que ya avanzan en las indagaciones para esclarecer las circunstancias del secuestro, establecer quiénes participaron en el hecho y determinar el destino al que fue trasladada la mujer.
Sigue creciendo la preocupación por el secuestro en la región
El caso volvió a encender las alarmas entre los habitantes de Convención y de otros municipios del Catatumbo, donde el secuestro ha retomado fuerza como uno de los delitos que más golpea a la población civil, en especial a comerciantes y personas vinculadas a actividades económicas en la zona.
Según cifras de organizaciones sociales, en lo que va de 2026 se han registrado cerca de 60 casos de secuestro en el Catatumbo. Este fenómeno estaría asociado a la confrontación entre el ELN y las disidencias de las Farc, además de las presiones económicas y las extorsiones contra comerciantes, que se han convertido en una fuente de financiamiento ilegal para estos grupos.
Entre los casos más recientes figura el del mayor Fredy Alexis Russi González y los patrulleros Erika Tatiana Monroy Hurtado y Edison Yezid Medina, miembros de la Policía Nacional secuestrados por el ELN el pasado 17 de agosto en la vía Cúcuta-Ocaña.
También está el caso de Martha Liliana Granados, una mujer de 34 años y madre de cinco hijos que fue secuestrada y posteriormente liberada por sus captores en el municipio de Sardinata.
A esto se suman otros episodios ocurridos en Tibú y en diferentes localidades del Catatumbo, donde cinco personas fueron secuestradas en menos de 24 horas durante abril pasado; entre ellas había trabajadores y habitantes de zonas rurales, en medio de la disputa territorial entre estructuras armadas ilegales.
Otro antecedente reciente se registró en Sardinata, donde tres miembros de una misma familia, el empresario minero Nahum Robles, su esposa y su suegra, fueron secuestrados en abril de este año y más tarde recuperaron la libertad.
Piden mantener los canales humanitarios en la zona
La suspensión de los canales humanitarios en el Catatumbo ha generado inquietud entre autoridades departamentales, defensores de derechos humanos y líderes sociales, que advierten que esta medida complica las gestiones de mediación con los grupos armados y eleva los riesgos para las comunidades civiles.
El Gobierno nacional eliminó las altas consejerías de paz y las comisiones humanitarias, que cumplían labores de acercamiento en distintas regiones del país. Estas instancias quedaron sin autorización para establecer comunicaciones o contactos con actores armados, dentro del marco de los procesos de diálogo y los acuerdos que se desarrollaban durante la administración anterior.