La Policía Metropolitana mediante su Grupo de Protección a la Infancia y Adolescencia, se tomó los salones de clase para erradicar las amenazas que afectan la convivencia escolar, entre ellas, el consumo de sustancias alucinógenas y la expulsión de los expendedores de los alrededores de los colegios.
Según Maday Moreno Catalán, jefe seccional de Protección y Servicios Especiales, la intervención, realizada con los estudiantes de noveno grado de la Institución Educativa Santa Rosa de Lima, no fue una charla más; fue un llamado directo a la realidad y a la prevención.
Durante la jornada, se abordaron sin filtros las graves consecuencias legales de la Responsabilidad Penal para Adolescentes, desmontando el mito de que los menores de edad no enfrentan a la justicia.
Uno de los focos principales de esta arremetida institucional fue la sensibilización sobre el uso indebido de sustancias psicoactivas y la nueva amenaza silenciosa: el uso de vapeadores (vapes). Las autoridades fueron drásticas al explicar los severos daños a la salud física y mental que estos dispositivos causan, desmitificando su uso entre los adolescentes.
"No vamos a permitir que el microtráfico ni las falsas modas destruyan el futuro de nuestros niños, niñas y adolescentes. La convivencia escolar se defiende con prevención, pero también con la firmeza de la ley. Llegamos a las aulas para darles herramientas a los jóvenes, para que digan NO y entiendan que cada acto tiene una consecuencia legal" explicó la oficial.
La estrategia de impacto busca anticiparse a cualquier conducta que ponga en riesgo la integridad de los menores, promoviendo entornos escolares 100% seguros y libres de violencia. La Policía Metropolitana de Montería advirtió que estos operativos y charlas de sensibilización agresiva continuarán desplegándose en diferentes colegios oficiales y privados de la capital cordobesa.
La Policía Metropolitana recordó a los padres de familia y docentes que la seguridad de los jóvenes es corresponsabilidad de todos y al tiempo invitó a denunciar cualquier línea de peligro a través de las herramientas ciudadanas de la institución.