El Ejército Nacional de Colombia destruyó un laboratorio de clorhidrato de cocaína del ELN en el municipio de Sardinata, Norte de Santander. La infraestructura ilegal, perteneciente al Frente Juan Fernando Porras Martínez, tenía la capacidad de producir hasta cuatro toneladas de cocaína al mes, con un valor estimado de afectación económica de 1.067 millones de pesos.
Según la inteligencia militar, el destino final del alcaloide era el estado de Florida, Estados Unidos.
Detalles de la operación internacional
La ubicación y destrucción controlada del complejo, situado en la vereda San Roque, se logró gracias a una operación conjunta y coordinada entre:
- El Comando Contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales (CONAT) del Ejército.
- La Fuerza Aeroespacial Colombiana.
- El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación.
Material e insumos incautados
En las dos edificaciones que conformaban el complejo cocalero, las tropas incautaron una cantidad considerable de narcóticos y químicos:
- 1.149 kilogramos de clorhidrato de cocaína (equivalentes a cerca de 1.149.000 dosis en el mercado ilegal).
- 701 kilogramos de insumos sólidos.
- 1.420 galones de acetona.
- 2.025 galones de insumos líquidos.
Además, se desmantelaron equipos industriales utilizados en la fabricación del narcótico, incluidos 6 extractores de aire, 2 equipos de destilación (marcianos), 2 calentadores industriales (dragones) y 3 extractores de líquidos (hamacas).
La ruta del narcotráfico hacia EE. UU.
Las investigaciones de inteligencia revelaron que el estupefaciente formaba parte de una red de distribución internacional. El cargamento pretendía salir por las costas de La Guajira utilizando lanchas rápidas tipo Go Fast. La ruta marítima planificada incluía pasos estratégicos por Costa Rica y República Dominicana antes de ingresar a territorio estadounidense.
Con este resultado, el Ejército Nacional reafirma su despliegue en Norte de Santander para golpear las fuentes de financiación y la capacidad logística de los grupos armados organizados.
A inicios de octubre, se destruyó un laboratorio de procesamiento de cocaína perteneciente al ELN.
En una operación militar realizada entre la Policía y el Ejército en zona rural del municipio de Santiago, en Norte de Santander, soldados del Gaula Militar Norte de Santander y la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional ubicaron y desmantelaron un complejo laboratorio para el procesamiento de clorhidrato de cocaína.
El golpe criminal afecta de manera directa las finanzas del Frente Juan Fernando Porras Martínez del Grupo Armado Organizado (GAO) ELN.
La intervención militar se desarrolló en la vereda El Páramo, municipio de Santiago, un sector estratégico utilizado por la estructura ilegal para el acopio y la producción de alcaloides.
Con esta operación se afectan de manera directa las finanzas ilícitas de esta estructura, que obtenía una renta mensual de más de 5.000 millones de pesos por la producción de estupefacientes.