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Tras 16 años de búsqueda identificaron en Neiva a Jhon Jaivinson Ramírez

Sus restos permanecieron sin identificar en el Cementerio Central de la ciudad y entregados dignamente a la familia.

Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas Neiva Una familia de Neiva mantuvo viva la esperanza de encontrar a Jhon Jaivinson Ramírez Calderón, un joven que desapareció cuando apenas tenía 15 años.

Durante 16 años, una familia de Neiva mantuvo viva la esperanza de encontrar a Jhon Jaivinson Ramírez Calderón, un joven que desapareció cuando apenas tenía 15 años. Desde julio de 2010, sus seres queridos comenzaron una búsqueda marcada por la incertidumbre, sin saber qué había ocurrido con él ni dónde podía encontrarse.

Ahora, después de más de una década de preguntas sin respuesta, llegó la noticia que la familia esperaba, aunque de una manera dolorosa, los restos de Jhon Jaivinson fueron identificados y permanecían en el Cementerio Central de Neiva, donde habían estado sin identificar durante años.

Para sus familiares, conocer finalmente su paradero significa cerrar una búsqueda que comenzó cuando el adolescente desapareció en la capital huilense, durante todo este tiempo, la ausencia estuvo presente en la familia, acompañada por el recuerdo de un joven que dejó una huella especial entre quienes compartieron con él su infancia y adolescencia.

Su tía, Luz Mercy, fue una de las personas más cercanas a Jhon Jaivinson. Lo recuerda desde que era muy pequeño, pues crecieron prácticamente juntos e incluso compartieron habitación durante varios años.

¿Con quién vivía?

Cuando tenía apenas un año y medio, Jhon Jaivinson llegó a vivir con sus tíos y sus abuelos maternos. Allí creció rodeado de familiares que terminaron convirtiéndose en sus principales referentes y con quienes construyó los recuerdos que hoy permanecen en medio de la tristeza por su muerte.

“Desde adolescente comenzó a trabajar para contribuir con los gastos de la casa. Era un joven que, pese a su corta edad, mostraba disposición para colaborar con su familia y ayudar a quienes lo necesitaban”, agregó la tía.

Quienes lo conocieron lo describen como una persona fuerte, trabajadora, decente y colaboradora, características que permanecieron en la memoria de sus seres queridos durante los años en los que intentaron encontrar respuestas.

La desaparición ocurrió en julio de 2010, cuando Jhon Jaivinson tenía apenas 15 años. Desde ese momento, enfrentamos una espera que se prolongó por más de una década. Cada año que pasaba significaba también continuar con la incertidumbre sobre su destino”, agregó la tía.

Mientras sus familiares buscaban información, los restos del joven permanecieron en el Cementerio Central de Neiva sin que su identidad pudiera ser establecida. El paso del tiempo hizo aún más difícil para la familia conocer qué había ocurrido.

Entrega digna

La identificación por parte de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidos en medio de la intervención al cementerio central de Neiva, representa ahora un momento definitivo para sus seres queridos. Después de 16 años, finalmente pueden saber dónde estuvo Jhon Jaivinson durante todo este tiempo y recuperar sus restos para darle una despedida.

Sin embargo, detrás de esta identificación permanece una historia que refleja la dimensión de las desapariciones, familias que pasan años buscando a sus seres queridos, fotografías que se conservan como recuerdo y preguntas que permanecen abiertas hasta que finalmente aparece una respuesta.

Para la familia Ramírez Calderón, Jhon Jaivinson ya no es solamente el adolescente que desapareció en 2010. Es el niño que llegó a su hogar con apenas un año y medio, el sobrino con quien compartieron habitación, el joven trabajador que ayudaba en casa y, finalmente, un ser querido al que después de 16 años de búsqueda podrán volver a despedir.