Catatumbo

Madre y sus hijos resultaron gravemente heridos por mina antipersona en el Catatumbo

En el Catatumbo, Norte de Santander, ya se reportan desplazamientos masivos por el recrudecimiento del conflicto.

Ministerio de Educación Catatumbo

En las últimas 48 horas, cuatro personas resultaron afectadas por la activación de minas antipersonal en zona rural del municipio de Tibú, en el Catatumbo.

En las veredas Orú 7 y Miramonte, cuatro campesinos resultaron heridos en sus extremidades tras la explosión de minas sembradas por grupos armados en la zona. Dos son adultos y dos son menores de edad.

El primer caso ocurrió el pasado jueves, cuando una mujer y dos de sus hijos se dirigían a una reunión escolar en el sector de Miramonte, zona rural del corregimiento de Pachelli, en el municipio de Tibú, y se activó un campo minado. La madre y los dos menores resultaron heridos y fueron trasladados a un centro asistencial de la capital del departamento.

La mujer, identificada como María Aleyda Guerrero, de 40 años, resultó gravemente herida, al igual que sus dos hijos, un niño y una niña.

El Ministerio de Educación rechazó este acto de violencia contra los niños y sus padres y exigió a los grupos armados dejar fuera del conflicto a las comunidades.

"Hoy alzamos nuestra voz por una madre y sus hijos que solo buscaban educación y futuro. Lo que pasó en Tibú, Norte de Santander, no puede volver a repetirse. Los caminos a la escuela deben ser seguros y los sueños de nuestros niños y niñas no pueden ser destruidos por la violencia", afirmó el Ministerio de Educación, a través de un comunicado.

Por otro lado, un hombre identificado como Yeison Paredes Guerrero, de 32 años, perdió una de sus piernas tras la detonación de una mina que se activó mientras realizaba labores agrícolas en el sector de Orú 7, zona rural del municipio de Tibú.

La situación sigue generando preocupación entre las comunidades campesinas e indígenas del Catatumbo, quienes son las más afectadas en medio de las confrontaciones entre el ELN y las disidencias de las FARC, que han generado el desplazamiento de cerca de 100.000 personas en los últimos trece meses.

El pasado 31 de enero, dos hombres que realizaban labores en sus fincas resultaron heridos por la activación de campos minados en la vereda Tres Aguas, zona rural del municipio de El Tarra.

Tras ese hecho, el Ejército Nacional realizó acciones de estabilización y posterior traslado a la capital del departamento, donde reciben atención especializada.

En lo que va del presente año, el Ejército ha destruido 43 artefactos explosivos, evitando 117 afectaciones en el Catatumbo que estaban listos para atentar contra la Fuerza Pública y la población civil en zonas rurales de los municipios de Tibú y El Tarra, en Norte de Santander.

Defensores de derechos humanos en Norte de Santander han pedido a los grupos armados no afectar a las comunidades campesinas e indígenas, que quedan en medio de estas situaciones y que, a su vez, originan el desplazamiento de decenas de familias en la región.