Montería

“Se acabó la guachafita”: trasladan a 91 presos de la cárcel de Montería por extorsión

El Inpec busca frenar las extorsiones y desmantelar redes criminales que operan desde las cárceles, tras incautar celulares y tarjetas SIM.

INPEC A juicio de las autoridades muchas llamadas extorsivas provienen desde las cárceles.

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, reiteró en su cuenta de X que las cárceles no pueden seguir siendo centros de operaciones desde donde los criminales se burlan de la justicia y continúan delinquiendo. Por esa razón, el Inpec trasladó a 41 personas privadas de la libertad de la cárcel Las Mercedes, de Montería, a otros establecimientos penitenciarios del país.

También fueron trasladados 46 presos desde la ciudad de Sincelejo, dos desde Cartagena y dos desde Barranquilla, para un total de 91 personas privadas de la libertad, que permanecerán recluidas en otras cárceles para evitar que sigan delinquiendo.

“He dado instrucciones claras: las cárceles no pueden seguir siendo centros de operaciones desde donde los criminales se burlan de la justicia y continúan delinquiendo. Que les quede claro a los bandidos: las cárceles son para cumplir condenas, no para seguir delinquiendo. No voy a ceder un solo milímetro en esta batalla contra la criminalidad. La ley se respeta y el que la hace, la paga”, reiteró el presidente Abelardo de la Espriella.

Cabe recordar que recientemente miembros del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) de la Policía Metropolitana realizaron una inspección en el pabellón masculino número 5 de la cárcel Las Mercedes, en tres patios y 30 celdas, con el objetivo de buscar y neutralizar las herramientas con las que presuntamente una red delincuencial extorsiona tras las rejas.

Incautaron celulares en la cárcel de Montería

Durante el procedimiento de control, se incautaron 14 equipos celulares, ocho cargadores, 12 tarjetas SIM e información de interés para el proceso investigativo, que es analizada para determinar e identificar a los responsables de esta modalidad de extorsión, mediante la cual, desde la cárcel, intimidan a los ciudadanos.

¿Cuál era el modus operandi?

En esa ocasión, el comandante de la Policía Metropolitana, coronel Héctor Ruiz, dijo: “El método era directo: intimidar, sembrar temor y exigir dinero a cambio de supuestas garantías de seguridad. Una estrategia que, pese a desarrollarse desde un centro de reclusión, encontraba en las comunicaciones telefónicas una vía para mantener el contacto con el exterior y presionar a quienes eran escogidos como víctimas a través de redes digitales”, agregó el coronel.

El presidente del país, Abelardo de la Espriella, reiteró en su cuenta de X que se “acabaron los privilegios y la guachafita” en las cárceles de Colombia, las cuales son para pagar condenas.