La comunidad del corregimiento de Campo Dos, en zona rural del municipio de Tibú, denuncia el secuestro de dos jóvenes, quienes fueron interceptados por varios hombres armados en el momento en que se movilizaban hacia su vivienda.
Dos jóvenes secuestrados en el Catatumbo
Se trata de Adrián Ruidíaz Angarita y Junior Danilo Valero Pabón, de quienes no se tiene ninguna información desde el pasado viernes 6 de marzo. Según la denuncia de la misma población, los hombres armados responsables de este secuestro tenían brazaletes del ELN.
Carlos Correa, habitante de Campo Dos, dijo a La FM: “Esto indica que nunca ha parado la violencia en el Catatumbo. Se creía en los compromisos del ELN y las disidencias de las FARC de realizar un cese al fuego, pero esto sucedió antes de las elecciones y nos da miedo lo que pueda pasar con estos dos muchachos”.
Según el último reporte del PMU (Puesto de Mando Unificado), en el último año se han registrado más de 99 mil personas desplazadas por la violencia, mientras que 283 personas han quedado confinadas en medio de los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC. Igualmente, 171 personas han fallecido, entre población civil, militares, policías e integrantes de los grupos armados.
Lina María Mejía, coordinadora de la ONG Vivamos Humanos, en diálogos con La FM, indicó que temen que se reactive la guerra, tras finalizar la tregua anunciada por los grupos armados en el marco del proceso electoral.
“Son riesgos latentes que continúan en la región, que, si bien durante el fin de semana pasado, en el marco del proceso electoral, no se registraron acciones violentas, hay registro de que en las próximas horas finalice la tregua y se reactiven las operaciones militares y violentas, lo que podría tener efectos en desplazamientos, confinamientos y restricciones de movilidad en la zona”, expresó la vocera de la ONG Vivamos Humanos.
Fueron liberadas dos mujeres
Mientras tanto, el pasado fin de semana, dos mujeres que habían sido secuestradas por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en Norte de Santander fueron liberadas en la región del Catatumbo.
Estas mujeres fueron entregadas a una misión humanitaria integrada por la Defensoría del Pueblo, la Iglesia Católica y la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia.