Una menor de edad de tan solo dos años resultó gravemente herida en el rostro luego de ser atacada por un perro en el barrio El Rosal, en Pereira, en un hecho que ha generado preocupación entre la comunidad por las condiciones de control de mascotas en los espacios públicos de la capital risaraldense.
La niña, que se encontraba jugando en la calle, tuvo que ser trasladada de urgencia por sus padres al Hospital Universitario San Jorge, donde recibió atención especializada debido a la gravedad de las lesiones.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, el incidente se habría desencadenado cuando el perro, de raza criolla, intentó arrebatarle un juguete a la menor, provocando una reacción agresiva que terminó en la mordedura directa al rostro.
Las heridas fueron de consideración, comprometiendo zonas delicadas como la nariz, la frente y el pómulo izquierdo. Según el dictamen médico, la niña requirió cerca de 10 puntos de sutura para tratar las lesiones.
¿Y el propietario?
Tras conocerse el caso, unidades de la Policía Metropolitana de Pereira desplegaron un operativo que permitió ubicar rápidamente al dueño del animal, quien fue sancionado por incumplir las normas de tenencia responsable que se encuentran establecidas en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
El subcomandante de la Policía Metropolitana de Pereira, coronel Diego Rodríguez, explicó que la intervención fue inmediata y permitió avanzar en el proceso sancionatorio. “La menor fue trasladada oportunamente a un centro asistencial y se logró ubicar al propietario del perro, a quien se le impuso un comparendo por no cumplir con las condiciones de manejo y control del animal”, indicó el oficial.
Las autoridades recordaron que los dueños de las mascotas tienen la obligación de garantizar que sus animales no representen un riesgo para terceros, especialmente en espacios públicos como la calle y parques, donde la exposición a niños y otras personas es constante.
Llamado a la responsabilidad
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la tenencia responsable de animales de compañía, especialmente en zonas urbanas donde la convivencia exige medidas claras de control.
Expertos y autoridades coinciden en que el uso de elementos como correas, bozales (en los casos que aplique), y la supervisión permanente, son fundamentales para evitar este tipo de incidentes.
Asimismo, desde la Policía Metropolitana de Pereira hicieron un llamado a los padres de familia para extremar la vigilancia sobre los menores en espacios abiertos, aunque recalcaron que la principal responsabilidad recae en los propietarios de los animales.
Finalmente, desde la institucionalidad se insistió en que este tipo de hechos son prevenibles y que el cumplimiento de la normativa vigente no solo evita sanciones económicas, sino que protege la integridad de la ciudadanía, especialmente de los más vulnerables, como los niños.