Terremoto

El terremoto también sacudió el negocio del microtráfico en Pereira

La caída de inmuebles tras el sismo de agosto habría obligado a las bandas del microtráfico a reorganizar sus operaciones.

Policía Metropolitana de Pereira Policía brinda seguridad en proceso de demoliciones en Pereira tras el terremoto

El terremoto del pasado 10 de agosto no solamente dejó viviendas destruidas, establecimientos comerciales afectados y una profunda crisis social y económica en Pereira, Dosquebradas y en general en Risaralda. La emergencia también habría provocado cambios en las dinámicas del microtráfico en la capital risaraldense y su área metropolitana, donde estructuras delincuenciales estarían reorganizando sus operaciones para mantener el control de las rentas ilegales.

La advertencia fue hecha por Eisenhower Djanon Zapata Valencia, integrante del Comité de Justicia Transicional de Risaralda y defensor de derechos humanos, quien señaló que la caída de inmuebles que presuntamente eran utilizados para el consumo y expendio de sustancias estupefacientes habría obligado a las organizaciones criminales a buscar nuevas alternativas para continuar con sus actividades ilícitas.

Según el análisis del defensor, el impacto del movimiento telúrico también se sintió en los negocios ilegales. Varias viviendas, residencias y hoteles de bajo costo que, presuntamente, servían como espacios para sus actividades ilícitas resultaron afectados o desaparecieron tras el colapso de las edificaciones.

"Muchas de las casas que eran utilizadas para el consumo de drogas también sufrieron y también se fueron al piso, igual que muchos de esos hoteles de bajo costo", explicó Zapata al describir cómo la emergencia habría modificado las condiciones en las que operaban estas estructuras.

La situación habría obligado a las organizaciones delincuenciales a modificar sus puntos de operación, buscar nuevos territorios y explorar otras modalidades para garantizar que sus negocios ilegales no se vieran interrumpidos por las consecuencias del terremoto.

¿Cómo cambió el mapa del microtráfico?

Uno de los sectores donde se habrían presentado mayores transformaciones comprende el centro de Pereira, particularmente los alrededores del lago Uribe, la Plaza de Bolívar y el parque La Libertad. De acuerdo con el defensor de derechos humanos, en estas zonas existían inmuebles que presuntamente eran utilizados como espacios de venta y consumo de estupefacientes.

La destrucción de algunas de estas edificaciones habría generado un reacomodamiento de las estructuras que operaban en esos puntos. Zapata mencionó particularmente a la organización conocida como 'Cordillera', a la que atribuye el control de buena parte de las actividades relacionadas con el microtráfico en diferentes sectores de la ciudad.

El defensor también llamó la atención sobre una modalidad que, según sus declaraciones, estaría ganando terreno y es la distribución de drogas mediante domicilios, un mecanismo que permitiría mantener la comercialización sin depender exclusivamente de los tradicionales puntos físicos de expendio.

"La modalidad es distribuir la droga a los compradores a través de domicilios", señaló Zapata, quien considera que las organizaciones estarían ajustando sus mecanismos de operación para adaptarse a las nuevas condiciones del territorio.

En ese sentido, agregó que las estructuras delincuenciales no solamente estarían buscando mantener sus mercados habituales, sino que también explorarían otros sectores y alternativas comerciales para conservar sus ingresos ilegales.

"También se acomodó la estructura de esas organizaciones para la distribución de drogas en esa zona centro y, en su defecto, están explorando otro tipo de mercados", advirtió el integrante del Comité de Justicia Transicional.

Otros sectores mencionados

Pero este fenómeno no estaría limitado al centro de Pereira. Eisenhower Djanon Zapata también mencionó cambios en las dinámicas de consumo y distribución de sustancias en sectores como La Churria, los alrededores de la Terminal de Transportes, Boston, la comuna Villa Santana y zonas cercanas al río Otún.

Estos territorios hacen parte de una preocupación más amplia por las transformaciones que pudo generar el terremoto en las condiciones de seguridad y convivencia de diferentes barrios de la capital risaraldense.

La emergencia obligó a modificar las dinámicas de movilidad, comercio, vivienda y ocupación de algunos sectores. En ese escenario, la destrucción de inmuebles y el desplazamiento de personas también plantean nuevos desafíos para las instituciones encargadas de garantizar la seguridad y prevenir la expansión de actividades ilegales.

El panorama cobra especial importancia si se tiene en cuenta que Pereira ya venía enfrentando problemáticas relacionadas con el microtráfico, la presencia de estructuras delincuenciales y las disputas por el control de territorios para la comercialización de estupefacientes.

La reconstrucción y sus retos para la seguridad de Pereira

Otro de los puntos que genera preocupación está relacionado con la reconstrucción de las edificaciones afectadas por el terremoto, especialmente sobre la avenida del Ferrocarril.

Según Zapata, la recuperación de algunos inmuebles podría facilitar el regreso de antiguos puntos de expendio de drogas si no se adoptan medidas de prevención, vigilancia y acompañamiento institucional.

La advertencia plantea un desafío adicional para las autoridades locales, pues la reconstrucción de Pereira no solamente debe enfocarse en recuperar viviendas, hoteles y establecimientos comerciales, sino también en evitar que los espacios recuperados con antelación terminen nuevamente asociados a actividades delincuenciales.

En este contexto, la intervención institucional, los controles policiales, la recuperación del espacio público y el trabajo con las comunidades serán fundamentales para evitar que las estructuras ilegales aprovechen las condiciones generadas por la emergencia.

La denuncia también pone sobre la mesa la necesidad de hacer seguimiento a los cambios en los mercados ilegales, identificar las nuevas modalidades de distribución y fortalecer las estrategias de prevención del consumo de sustancias psicoactivas.

El terremoto dejó consecuencias visibles en las calles de Pereira, pero, según la advertencia del defensor de derechos humanos, también habría provocado movimientos menos evidentes en las estructuras criminales que operan en la ciudad.

La pregunta ahora es si las autoridades lograrán anticiparse a esos cambios y evitar que, mientras Pereira reconstruye sus viviendas y recupera su actividad económica, las organizaciones dedicadas al microtráfico encuentren nuevos espacios para fortalecer sus negocios ilegales.

Infórmate con estas preguntas

¿Qué relación tiene el terremoto con el microtráfico en Pereira?

La caída de inmuebles, presuntamente usados para el consumo y expendio de drogas, habría obligado a las estructuras delincuenciales como 'Cordillera' a reorganizarse.

¿Quién denunció el reacomodamiento de las bandas?

Eisenhower Djanon Zapata Valencia, integrante del Comité de Justicia Transicional de Risaralda y defensor de derechos humanos.

¿Qué modalidad de distribución estaría ganando terreno?

La entrega de sustancias estupefacientes mediante domicilios, según las declaraciones del defensor.

¿Qué preocupa durante la reconstrucción de Pereira?

Que la recuperación de inmuebles afectados, especialmente sobre la avenida del Ferrocarril, pueda facilitar el regreso de antiguos puntos de expendio de drogas.