En su más reciente informe, la fundación Idas para la paz confirmó que un 23.5 por ciento se ha incrementado el número de miembros en las filas de diversos grupos armados en el país, lo cual genera preocupación entre las autoridades y las comunidades en las zonas de injerencia de actores como el ELN, disidencias de las FARC, el Clan del Golfo y otras organizaciones armadas.
Según la fundación, en cerca de 27 mil hombres se fortalecieron las filas de los grupos armados en el año 2025, en zonas como el Cauca, Arauca y la región del Catatumbo. Esto representa un aumento de más de cinco mil hombres, en comparación con el año 2024, donde había un estimado de 22 mil armados en diferentes grupos al margen de la ley.
"Para la fundación Ideas para la paz, esta es la muestra del deterioro de la seguridad, que se refleja en el fortalecimiento sostenido de los grupos armados, que a diciembre de 2025 sumaban más de 27.000 integrantes, entre hombres, armas y redes de apoyo; cifra que es considerada récord y que supone unos 5.000 más que en 2024", señaló la FIP.
El estudio muestra que el Clan del Golfo es el grupo armado que más ha crecido, con un 30 por ciento en comparación al año 2024, seguido por las disidencias de las FARC, de la segunda Marquetalia, con un 25 %, el Estado Mayor Central de las FARC, liderado por alias 'Iván Mordisco', con un 23 %, y el Estado Mayor de bloques y frentes con un 22 %, mientras que el ELN muestra un aumento en sus filas de un 9 %.
Aumento de grupos en el Catatumbo
En Norte de Santander, las cifras de aumento en el número de miembros de grupos armados al margen de la ley son considerables. Al punto que la alta consejería para la paz advierte que la mayor cantidad de actores armados activos en el departamento se acentúa en la zona del Catatumbo, específicamente en municipios como Tibú, El Tarra y Convención.
Se ha producido un incremento del 23 por ciento en el número de hombres en las filas de los grupos. Hay más de 6.800 hombres, de los cuales casi 4.000 están en la zona del Catatumbo, de todas las fuerzas. Esto es muy fuerte para una región que tiene tantos años de abandono y donde suceden tantas tragedias", expresó Luis Fernando Niño, alto consejero para la paz en Norte de Santander.
De igual forma, el funcionario departamental señaló que la guerra en el Catatumbo se sigue intensificando, sin que haya una respuesta a las solicitudes para desescalar la violencia en la zona.
"Seguimos insistiendo en que la guerra debe detenerse, que no es justo que el departamento tenga todos los días noticias trágicas, de personas que son asesinadas, de personas secuestradas, hechos que siguen presentándose en el Catatumbo. Por eso le seguimos insistiendo a los grupos armados que respeten el derecho internacional humanitario".
Asimismo, las autoridades en el departamento han mostrado su preocupación ante la posibilidad de que la jornada electoral se vea afectada por el constreñimiento por parte de los grupos armados en la región del Catatumbo, donde hay múltiples denuncias por parte de campañas y la misma comunidad.
Sin embargo, para defensores de derechos humanos y líderes sociales, estas cifras pueden ser aún mayores. Teniendo en cuenta que el fenómeno de reclutamiento forzado de menores de edad se ha incrementado de manera exponencial, lo cual no estaría siendo incluido en estos análisis y el cual, no tiene tampoco un seguimiento exhaustivo, ante las dificultades para conocer denuncias y estadísticas del reclutamiento.