Una intensa ola de calor tiene en vilo a gran parte del departamento del Magdalena. En las últimas semanas, los termómetros han alcanzado hasta los 41 °C en varios municipios, generando preocupación por el impacto sobre la salud, el abastecimiento de agua y los ecosistemas estratégicos de la región.
Ante este panorama, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (CORPAMAG) expidió la Resolución 0007 de 2026, mediante la cual adopta medidas preventivas, de control y manejo ambiental para enfrentar la temporada seca prevista para los primeros meses del año, con base en los reportes técnicos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM).
Según los pronósticos, la región Caribe experimentará una disminución de las precipitaciones y un aumento sostenido de las temperaturas, condiciones que podrían afectar los caudales de las fuentes hídricas, los ecosistemas estratégicos, el suministro de agua para consumo humano y elevar el riesgo de incendios de cobertura vegetal. El IDEAM ha advertido que la variabilidad climática y los efectos del cambio climático están intensificando los periodos secos prolongados, lo que exige acciones coordinadas por parte de las autoridades.
En ese contexto, CORPAMAG determinó que, ante una eventual escasez crítica del recurso hídrico, podrá restringir temporalmente los usos del agua, establecer turnos o distribuir proporcionalmente los caudales disponibles, priorizando en todo caso el consumo humano y doméstico, incluso si estas medidas afectan concesiones o permisos vigentes.
La resolución recuerda que varios municipios del Magdalena dependen del río Magdalena, de sistemas cenagosos asociados y de los ríos que descienden de la Sierra Nevada de Santa Marta para su abastecimiento. Por ello, la autoridad ambiental ordenó medidas inmediatas para garantizar la retención del agua y mitigar el riesgo de desabastecimiento durante los periodos de bajas precipitaciones.
Entre las disposiciones se incluye priorizar el uso del agua para consumo humano, proteger las fuentes que abastecen los acueductos, restringir actividades que puedan generar contaminación y evitar el uso de agua potable o superficial en el llenado de piscinas, el lavado de vehículos y el riego de jardines y zonas verdes. Además, las empresas de acueducto y los usuarios con concesiones deberán fortalecer e implementar sus Programas para el Uso Eficiente y Ahorro del Agua (PUEAA) y activar planes de contingencia.
CORPAMAG también ordenó el control y seguimiento permanente a las fuentes hídricas y el apoyo a las autoridades municipales para prevenir el desperdicio del agua. De manera transitoria, los alcaldes con jurisdicción en complejos cenagosos podrán regular el flujo de agua hacia los caños alimentadores, en coordinación con la autoridad ambiental, para mantener los niveles necesarios para el abastecimiento de las comunidades.
Frente al aumento del riesgo de incendios en esta temporada seca, se dispuso la prohibición temporal de quemas a cielo abierto, fogatas y el uso de elementos pirotécnicos en todo el departamento, así como el fortalecimiento de la capacidad operativa de los cuerpos de bomberos, organismos de socorro y redes de vigías rurales.
Finalmente, la autoridad ambiental precisó que las restricciones se mantendrán vigentes hasta que el IDEAM certifique el cese de las condiciones climáticas que motivaron su adopción o hasta que desaparezcan los fundamentos técnicos y jurídicos del acto administrativo. Mientras tanto, el llamado a la ciudadanía es claro en cuanto al uso responsable del agua y corresponsabilidad para enfrentar una de las temporadas más secas y calurosas de los últimos años en el Magdalena.