Donación de órganos

¡No hay repuestos para la gente! Risaralda, en alarma por caída en número donantes de órganos

El departamento registra una baja histórica en donación de órganos y tejidos, donde solo 6 personas lo hicieron en 2025.

Archivo La FM Referencia donación de órganos y tejidos en Colombia

La donación de órganos en Risaralda atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años. El departamento que alguna vez fue un referente nacional en la materia hoy enciende las alarmas del gremio médico, ante la drástica disminución de ciudadanos que autorizan la donación de sus órganos y tejidos tras su fallecimiento.

De acuerdo con Óscar Córdoba Marulanda, quien hace parte del programa de donación y trasplante de la gobernación de Risaralda, “durante 2024 se registraron apenas 4 donantes, mientras que en el 2025 la cifra fue de solo 6 personas”.

Este panorama contrasta enormemente con la realidad nacional, donde cerca de 4.000 a 4.200 personas permanecen en lista de espera por un trasplante, dependiendo de órganos como riñones, hígado, corazón o córneas para seguir viviendo.

 Risaralda, referente nacional en donación de órganos

Históricamente, Risaralda se destacó por sus tasas de donación, alcanzando entre 12 y 13 donantes por millón de habitantes entre 2018 y 2020, superando incluso el promedio nacional de la época. Sin embargo, esa tendencia ha cambiado drásticamente en los últimos años.

Según Marulanda, el departamento cuenta con “11 instituciones prestadoras de salud habilitadas para identificar y gestionar posibles donantes”. No obstante, la principal barrera sigue siendo el consentimiento familiar en el momento crítico.

Aunque en Colombia existe un marco legal que promueve la donación de órganos, en la práctica la decisión final suele recaer en los familiares, quienes en muchos casos se oponen por razones culturales, religiosas o por desconocimiento, lo cual limita significativamente la posibilidad de salvar vidas.

El integrante del programa de donación y trasplante de la gobernación de Risaralda insistió en que uno de los principales retos es fomentar el diálogo en los hogares sobre la donación, pues recordó que “expresar en vida la voluntad de ser donante puede marcar la diferencia en el momento de la decisión”.

Actualmente el país cuenta con el Registro Nacional de Donantes, administrado por el Instituto Nacional de Salud, donde los ciudadanos pueden dejar constancia de su decisión. Sin embargo, su uso aún es limitado, lo que evidencia la necesidad de fortalecer campañas pedagógicas.

A nivel nacional, Colombia registra en promedio de entre 7 y 10 donantes por millón de habitantes, una cifra inferior a la de países líderes en donación como España, que supera los 40 donantes por millón. Esta brecha refleja el desafío que enfrenta el sistema de salud para cerrar la distancia entre la oferta y la demanda de órganos.

Mientras tanto, en Risaralda, el llamado es claro, mejorar los procesos médicos, pero, sobre todo, construir una cultura de solidaridad. Recordemos que cada donante puede salvar hasta ocho vidas y mejorar la calidad de vida de decenas de personas más a través de tejidos.

La donación de tejidos y órganos no solo es un acto médico, sino un gesto de humanidad que puede transformar tragedias en esperanza.