Obras Inconclusas

La obra que no termina: ya van nueve meses de espera en el barrio La Pradera de Barranquilla

Comunidad de La Pradera (Barranquilla) denuncia retrasos de nueve meses en obra de alcantarillado, con aguas negras, malos olores, inundaciones, daños en viviendas y pérdidas para comerciantes.

Evelin Barrios La calle se ha convertido en una piscina de aguas negras y malos olores

En un dolor de cabeza se ha convertido una obra del cambio de tuberías y alcantarillado, ubicada en la carrera 20 entre calles 119 y 120 en el barrio La Pradera, en Barranquilla, cuya ejecución arrancó desde el pasado mes de enero de 2026 con la promesa de culminar en menos de tres meses y hoy ya está para cumplir 9 meses sin tener avances, mientras la comunidad sufre con los malos olores, estancamiento de aguas negras y las inundaciones durante las lluvias.

Quejas de la comunidad

La preocupación de la comunidad aumenta con la llegada del invierno, ya que, la calle se ha inundado represando aguas residuales, mientras la socavación aumenta y hasta el piso de sus viviendas empieza a rajarse, como es el caso del señor Jorge Mendoza, habitante del sector.

 

"Son nueve meses que llevamos esperando que termine esta obra y lo único que vemos es una máquina que prenden todos los días, pero no terminan mientras nosotros nos aguantamos los malos olores, las plagas que están enfermando a nuestros niños y adultos mayores, y el deterioro de las viviendas, como esta, donde el piso de la terraza ya empieza a tener grietas", dijo Mendoza.

Además, señalan que todo empeora con la lluvia, por las inundaciones. "Nos hemos visto obligados a poner sacaos de arena en la entrada de las casas para evitar que el agua entre cuando llueve, además del temor que sentimos al ver tanta socavación en este terreno", expuso José Castro, residente del barrio.

Comerciantes afectados

Los comerciantes del sector aseguran que son los más afectados ya que ante la limitación de acceso a la calle se han perdido las ventas. "Ya no tenemos la misma clientela y solo nos llegan pérdidas, porque debemos seguir pagando arriendo y empleados, que antes eran cuatro y ahora solo puedo tener dos porque no hay cómo pagarle a la gente", señaló Ismael Medina, administrador de un lavadero de motos en el sector.

La comunidad asegura que, si la obra no es finalizada durante este mes de octubre, se estarán tomando las vías de hecho ya que, a raíz del represamiento de las aguas negras y los malos olores, ha aumentado la presencia de enfermedades en la zona.