Salud

¡Después de meses de espera! Bebé huilense inicia nueva batalla por su vida en Manizales

La bebé nació con atresia esofágica por lo que ha permanecido hospitalizada desde su nacimiento.

Paula García, Alerta Protesta Neiva

La angustia que durante semanas vivió la familia de Liz Valeria Bolaños, una bebé de apenas cinco meses de nacida, comenzó a cambiar por un rayo de esperanza.

Luego de cuatro días de protesta con cadenas frente a las instalaciones de Asmet Salud en Neiva y de insistir para que se garantizara el tratamiento que necesita con urgencia, la menor finalmente fue aceptada en una clínica especializada de Manizales, donde continuará el procedimiento médico.

La noticia fue recibida con alivio por sus familiares, quienes durante las últimas semanas denunciaron públicamente que la demora en la autorización de la atención especializada estaba poniendo en riesgo la salud de la pequeña.

¿Qué tiene la menor?

“Liz Valeria nació con una compleja condición en el esófago que obligó a practicarle una cirugía poco después de su nacimiento y que ahora requiere dilataciones periódicas para impedir que la intervención pierda efectividad”, indicó Nidia Yuberly Burbano, tía de Liz Valeria Bolaños.

Sin esos procedimientos, el esófago puede volver a cerrarse, dificultando su alimentación y comprometiendo seriamente su estado de salud, por esa razón, la familia insistía en que cada día de espera representaba un riesgo para la menor.

¿Cómo se alimentaba?

Mientras buscaban una respuesta por parte de la EPS, la bebé permanecía recibiendo alimentación parenteral, un tratamiento que consiste en suministrar nutrientes directamente por vía intravenosa, sin embargo, sus familiares aseguraron que la prolongación de este procedimiento ya estaba generando consecuencias preocupantes.

“La bebé comenzó a presentar pérdida de peso y los médicos advirtieron que la alimentación parenteral estaba empezando a afectar sus riñones, lo que aumentaba el temor de que aparecieran nuevas complicaciones mientras seguíamos esperando una remisión”, puntualizó tía.

Tuvieron que trasladar a la bebé varias veces

La historia de la bebé estuvo marcada por varios traslados en busca de una institución que pudiera realizar el procedimiento especializado. Inicialmente fue llevada desde Pitalito hasta Neiva, donde esperaba ser remitida a un centro de mayor complejidad.

Posteriormente fue enviada a Pasto, pero allí la familia recibió una nueva noticia desalentadora: la institución médica no contaba con el equipo necesario para practicar las dilataciones que requiere la paciente.

Fue remitida en Manizales

La incertidumbre continuó hasta que, tras varios días de presión y manifestaciones, se confirmó que Liz Valeria fue aceptada en la Unidad Pediátrica de la Clínica Meintegral de Manizales, donde existe el personal y la tecnología necesaria para continuar el tratamiento.

“Esta decisión representa una oportunidad para que la bebé reciba finalmente la atención especializada que necesita desde su nacimiento. Aunque el traslado no pone fin a nuestra lucha médica, sí significa un paso fundamental para evitar que su condición continúe deteriorándose, y pueda vivir muchos años más”, agregó la tía.

El caso también volvió a revivir las dificultades que enfrentan numerosos pacientes para acceder oportunamente a tratamientos de alta complejidad. Los familiares aseguran que no fue sino hasta después de varios días de protesta y de hacer pública la situación que lograron una respuesta concreta.

Ahora toda la esperanza está puesta en el equipo médico de Manizales, allí Liz Valeria iniciará una nueva etapa de su tratamiento con la expectativa de recuperar su salud y mejorar su calidad de vida.