Lo que durante años representó un desafío ambiental por la gran cantidad de excremento que producen diariamente los elefantes e hipopótamos del Bioparque Ukumarí de Pereira, hoy se convirtió en una innovadora iniciativa de conservación y sostenibilidad.
Tras varios meses de investigación, pruebas y procesos de transformación, el parque logró fabricar sus primeras hojas de papel elaboradas a partir de fibras extraídas del estiércol de estos megavertebrados.
La iniciativa busca dar un nuevo uso a los residuos orgánicos generados por los animales y, al mismo tiempo, crear productos que permitan financiar programas de protección de la biodiversidad en Risaralda.
De un problema ambiental a una solución innovadora
La propuesta nació dentro del equipo de trabajo del Bioparque Ukumarí, que buscaba alternativas para aprovechar la gran cantidad de residuos producidos diariamente por algunas de las especies más grandes del parque.
Luego de realizar varios ensayos y desarrollar diferentes prototipos, se obtuvo el primer lienzo de papel fabricado con fibras recuperadas del estiércol de elefantes e hipopótamos, material que ya permite imprimir, escribir y elaborar diversos productos.
El gerente del Bioparque Ukumarí, Raúl Murillo, explicó que la idea surgió de una inquietud del propio equipo de trabajo.
“Tenemos un equipo muy inquieto que siempre está pensando en innovar. Un día me preguntaron qué íbamos a hacer con tanto estiércol de elefantes e hipopótamos y entendimos que allí había una oportunidad, porque finalmente son fibras vegetales producto de la alimentación de estos animales”, señaló el gerente del bioparque.
“Empezamos a hacer pruebas, pilotos y prototipos, hasta que logramos producir nuestro primer lienzo de papel elaborado con fibras provenientes de megavertebrados”, señaló.
Agendas, cuadernos y productos con propósito
El siguiente paso del proyecto será convertir este material en productos comercializables como agendas, cuadernos y artículos promocionales que permitan generar recursos para la conservación de especies amenazadas.
“Hoy podemos imprimir huellas de elefante, escribir sobre este papel y desarrollar diferentes productos. La idea es sacar agendas y cuadernos que podamos comercializar para financiar nuestros programas de conservación”, afirmó Murillo.
El gerente agregó que la iniciativa permitirá fortalecer proyectos enfocados en la protección de especies emblemáticas y ecosistemas estratégicos de la región.
Recursos para proteger la biodiversidad
Los recursos obtenidos con la venta de estos productos serán destinados a financiar programas de conservación del águila real de montaña, la guacamaya verde limón, los humedales del departamento y diversas especies de anfibios que habitan en Risaralda.
Así mismo, el Bioparque Ukumarí proyecta destinar parte de estos recursos a futuras estrategias de conservación del jaguar, una de las especies más representativas de los ecosistemas colombianos.
La iniciativa también contempla la elaboración de obras de arte y piezas especiales fabricadas con este papel, las cuales podrían ser subastadas para recaudar fondos destinados a la protección ambiental y la preservación de la biodiversidad regional.
Un modelo de economía circular
Con este proyecto, el Bioparque Ukumarí convierte un residuo orgánico en una materia prima con valor ambiental y comercial, consolidando una estrategia de economía circular que busca reducir impactos, promover la innovación y generar recursos para la conservación de la fauna y los ecosistemas de Risaralda.
Claves del tema en cuatro preguntas
¿De qué está hecho el papel desarrollado por el Bioparque Ukumarí?
Está elaborado con fibras vegetales recuperadas del estiércol de elefantes e hipopótamos, luego de un proceso de recolección, tratamiento y transformación.
¿Qué productos se podrán fabricar con este material?
Inicialmente agendas, cuadernos, artículos promocionales y piezas especiales de arte que podrán ser comercializadas o subastadas.
¿Para qué se utilizarán los recursos obtenidos?
Los fondos serán destinados a financiar programas de conservación de especies como el águila real de montaña, la guacamaya verde limón, anfibios, humedales y futuros proyectos de protección del jaguar.
¿Cuál es el principal objetivo de esta iniciativa?
Aprovechar de manera sostenible los residuos orgánicos producidos por los animales del parque y convertirlos en una fuente de financiación para la conservación de la biodiversidad.