La caída de árboles continúa generando preocupación en Neiva. El más reciente caso ocurrió en pleno centro de la ciudad, donde una ceiba con una antigüedad estimada entre 70 y 100 años sufrió el desprendimiento de uno de sus enormes ramales, provocando una emergencia que dejó varias motocicletas afectadas y obligó a las autoridades a intervenir de inmediato para evitar una tragedia.
¿Qué pasó con una ceiba en Neiva?
El incidente se registró en la carrera Décima con calle Quinta, una zona de alta circulación de peatones y vehículos. Allí, uno de los ramales del árbol, con una longitud aproximada de 15 a 17 metros, colapsó inesperadamente y cayó sobre el espacio donde permanecían estacionadas varias motocicletas. Afortunadamente, al momento del desplome no había personas en el lugar, por lo que no se reportaron lesionados.
Tras la emergencia, personal especializado realizó una inspección técnica del árbol. “Durante la evaluación encontramos que otro ramal, de cerca de 20 metros de longitud, presentaba un alto riesgo de desprendimiento y además se encontraba sobre las redes de media y baja tensión, situación que aumentaba considerablemente el peligro para la comunidad”, indicó el jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Neiva, Francisco Mora Pabón.
¿Qué decisión tomaron las autoridades?
Ante ese panorama, las autoridades tomaron la decisión de realizar una tala preventiva del segundo ramal con el fin de eliminar el riesgo y evitar que un nuevo desprendimiento pudiera ocasionar una emergencia de mayores proporciones.
“Este tipo de intervenciones hacen parte de las acciones preventivas que adelanta el municipio para proteger la vida de los ciudadanos y reducir el riesgo que representan algunos árboles con afectaciones estructurales o deterioro natural debido a su avanzada edad”, agregó Mora.
Sin embargo, el funcionario advirtió que la situación es mucho más amplia de lo que refleja este caso puntual, es que actualmente la Administración Municipal tiene acumuladas cerca de 1.000 solicitudes relacionadas con árboles que presentan algún tipo de riesgo en diferentes sectores de Neiva.
¿A qué corresponden las solicitudes?
“Estas solicitudes corresponden a reportes realizados por ciudadanos que alertan sobre árboles inclinados, ramas secas, afectaciones por fuertes vientos, deterioro de raíces o estructuras que podrían colapsar y poner en peligro viviendas, vehículos, peatones o redes eléctricas”, puntualizó Mora.
El alto número de requerimientos evidencia la necesidad de fortalecer las labores de inspección y mantenimiento del arbolado urbano, especialmente en una ciudad donde muchas especies cuentan con varias décadas de crecimiento y requieren evaluaciones técnicas periódicas para determinar su estado.
Las autoridades recordaron que no todos los árboles reportados deben ser talados, pues “en muchos casos, las inspecciones determinan que basta con realizar podas, retirar ramas secas o implementar otras medidas de manejo para conservar los ejemplares sin poner en riesgo a la comunidad”, explicó Mora.
No obstante, cuando los estudios concluyen que existe un peligro inminente, como ocurrió con la ceiba del centro de Neiva, la prioridad es proteger la vida de las personas, incluso si ello implica intervenir parcialmente o retirar el árbol.
La Oficina de Gestión del Riesgo hizo un llamado a la ciudadanía para que continúe reportando oportunamente cualquier árbol que presente señales de deterioro, inclinación excesiva o ramas en riesgo de caer, especialmente durante temporadas de lluvias o fuertes vientos.