La presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio La María Segunda Etapa del municipio de Sabanagrande, Atlántico, Digna Ivéth Santiago, denunció el estado de abandono y la alta acumulación de residuos sólidos en el arroyo Caño Fístola. La líder comunitaria manifestó que la canalización del afluente se encuentra obstruida por un exceso de basura, sedimentación densa y maleza de gran altura, condiciones que dificultan la limpieza manual por parte de los vecinos.
La preocupación radica en el inicio de la temporada de lluvias, puesto que el taponamiento amenaza con generar inundaciones severas en los sectores de Villa Nora, San Antonio, Villa Marcela, La María 1 y La María 2, los cuales son atravesados por este cuerpo de agua que quedó inconcluso en su infraestructura.
Preocupa la invasión de ratas y serpientes
A la problemática de infraestructura y al riesgo inminente de desastres naturales se suma una crisis sanitaria provocada por la proliferación de vectores contaminantes, incluyendo roedores de gran tamaño y serpientes que invaden las zonas residenciales cercanas.
Los habitantes del sector señalaron que personas foráneas utilizan la canalización como botadero clandestino de todo tipo de desechos, empeorando el panorama de insalubridad. Según la denuncia, la comunidad ha radicado múltiples cartas, solicitudes formales y requerimientos ante la administración local, sin que hasta la fecha alguna entidad gubernamental o ambiental del municipio haya hecho presencia para evaluar los daños o implementar soluciones.
Ante la falta de respuestas institucionales, la denunciante recordó que el municipio de Sabanagrande dispone de rubros presupuestales específicos destinados al mantenimiento, dragado y limpieza periódica de los bordillos y canales de los arroyos, los cuales deberían ejecutarse entre dos y tres veces al año de forma preventiva.