El equipo médico y demás trabajadores del hospital San Diego del municipio de Cereté continúan operando bajo un estricto plan de contingencia para garantizar la atención a la comunidad y pacientes luego de los daños ocasionados por el vendaval del pasado sábado dentro y fuera del centro asistencial.
Según el comunicado oficial, la infraestructura del hospital San Diego sufrió severas afectaciones tras la fuerte tormenta eléctrica y el vendaval que azotaron a la región. El fenómeno climático, caracterizado por vientos huracanados, causó graves daños materiales en puntos estratégicos de la planta física.
El reporte oficial de daños incluye la zona de maquinaria donde hubo caída de árboles de gran envergadura sobre áreas técnicas esenciales. Hospitalización y pasillos, pérdida de cubiertas y techos, lo que provocó filtraciones e inundaciones en habitaciones y áreas comunes con rotura de ventanales debido a las fuertes brisas.
Según Miguel Fernando González, gerente de la institución, gracias a la rápida reacción del personal, no se registraron heridos y los pacientes fueron reubicados de inmediato y se mantiene bajo estricto plan de contingencia para garantizar la atención.
Ante la magnitud de los daños, que superan la capacidad presupuestal inmediata de la institución, la dirección del hospital Sandiego hace un llamado urgente al Gobierno Nacional, al Ministerio de Salud y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, para la asignación prioritaria de recursos de emergencia.
"Necesitamos el respaldo del nivel central para cofinanciar la reconstrucción de los techos, asegurar el área de maquinaria y restablecer la normalidad del servicio. Garantizar la operación del hospital es una prioridad humanitaria para el departamento", expresó el funcionario.
De acuerdo con reporte del gerente del hospital San Diego, el centro asistencial ya avanza en la evaluación de daños junto a las autoridades locales, a la espera de una pronta respuesta del Gobierno Nacional para iniciar las obras de reparación definitiva.
Los organismos de socorro y la Corporación de los Valles del Sinú y San Jorge, CVS, siguen en alerta máxima por los efectos del fenómeno de El Niño y la arremetida en simultánea de los vientos huracanados que han causado estragos en el departamento de Córdoba durante las últimas tres semanas.