En medio de la preocupación por posibles contagios, las autoridades de salud en Neiva emitieron un parte de tranquilidad: no hay nuevos casos de tuberculosis en el Centro de Detención Transitoria ‘El Castillo’.
Según la Secretaría de Salud del municipio, tras la verificación en sistemas como SIVIGILA y los reportes de las IPS, se mantiene el mismo panorama desde el año anterior, con solo dos personas diagnosticadas, quienes continúan en tratamiento médico y bajo estrictos controles.
El reporte reduce la tensión en este centro de reclusión, donde el hacinamiento y las condiciones de salud suelen encender las alertas ante cualquier enfermedad respiratoria.
Prevención
De acuerdo con la secretaria de Salud, Lilibeth Galván, “se vienen realizando controles mensuales, jornadas de tamizaje y búsqueda activa de sintomáticos respiratorios dentro del centro, sin que hasta el momento exista evidencia de brote”.
Estas acciones han permitido mantener la situación bajo vigilancia y evitar la propagación de la enfermedad, que en contextos de encierro puede expandirse rápidamente si no se toman medidas oportunas.
Sin atención en salud
Aunque la tuberculosis parece estar bajo control en el CDT ‘El Castillo’, la situación en materia de salud para las personas privadas de la libertad sigue siendo crítica en otros frentes. La Personería de Neiva encendió las alarmas por lo que ocurre en la cárcel de Rivera, donde los internos continúan sin atención médica permanente, especialmente en horarios nocturnos, fines de semana y días festivos.
Esto significa que, ante una emergencia, muchos reclusos no tienen acceso inmediato a servicios de salud, lo que pone en riesgo su vida e integridad.
“A pesar de que se interpuso una tutela para exigir la atención médica 24 horas, el proceso no ha logrado concretarse debido a una nulidad que ha frenado su cumplimiento. Esta situación no solo afecta a los internos de la cárcel de Rivera, sino que también impacta a quienes permanecen en centros de detención transitorios en Neiva, donde los detenidos dependen en gran medida de sus EPS para acceder a servicios médicos”, agregó el personero de Neiva, Jerson Bastidas.
Asimismo, el personero ha señalado que estas fallas evidencian problemas estructurales en el sistema de salud para la población privada de la libertad. La falta de atención oportuna, sumada a las condiciones propias de los centros de reclusión, aumenta el riesgo frente a enfermedades y dificulta garantizar una atención integral, digna y continua.
“Ya sabemos qué está pasando en este momento con las EPS, sobre todo con la Nueva EPS, y esto cada día nos trae más angustia; nos plantea retos cada vez más complejos en el sentido de garantizarle a las personas un servicio de salud oportuno”, puntualizó el personero.
En este contexto, aunque la ausencia de nuevos casos de tuberculosis es una buena noticia, el panorama general sigue siendo preocupante. La salud en los centros de detención no puede depender de soluciones parciales o medidas temporales.
Por ahora, el CDT ‘El Castillo’ se mantiene sin brotes y bajo vigilancia, pero la realidad en otros centros deja claro que el problema va más allá de un solo caso o una sola enfermedad. La tranquilidad es parcial: mientras no haya atención médica completa y constante, el riesgo seguirá latente. En pocas palabras, no hay nuevos casos de tuberculosis, pero la crisis en salud sigue dando de qué hablar.