Estafa

Le pidieron ayuda “urgente” y terminó estafado: ciudadano perdió casi 9 millones de pesos

Una suplantación por WhatsApp y falsos documentos llevaron al ciudadano a consignar dinero creyendo que ayudaba a un familiar.

Ciudadano denunciante Incluyen supuestos documentos de la DIAN para generar presión e inducir a transferencias

Un caso reciente ocurrido en Armenia dejó al descubierto una modalidad de estafa cada vez más sofisticada, en la que delincuentes combinan suplantación de identidad, documentos falsificados y presión psicológica para forzar transferencias de dinero.

La víctima, convencida de estar ayudando a un familiar cercano, terminó consignando cerca de 8.900.000 pesos en cuestión de horas.

“El contacto parecía real y no sospeché en ningún momento”

De acuerdo con el testimonio del ciudadano, todo comenzó con un mensaje de WhatsApp proveniente de un número internacional que aparentaba ser de su primo. En la conversación, el supuesto familiar le explicó que había perdido un vuelo entre Miami y Bogotá y que necesitaba apoyo urgente para recibir unas maletas.

El perfil mostraba su fotografía real y utilizaba un tono cercano, lo que generó confianza inmediata. En ese contexto, el afectado compartió su dirección, número telefónico y otros datos personales sin advertir que se trataba de una suplantación. “El contacto era muy creíble, hablaba como él y tenía su foto. Nunca pensé que fuera falso”, relató en su denuncia.

“La presión fue constante y cada pago parecía definitivo”

Posteriormente, la víctima fue contactada por una supuesta empresa de envíos internacionales, que utilizaba logotipos y lenguaje técnico para dar apariencia de legalidad.

Allí le informaron que la mercancía de las maletas que él recibiría superaban el límite permitido de 4.000 dólares y alcanzaba un valor cercano a los 29.700 dólares de remesas, por lo que debía pagar una multa para evitar un proceso judicial por tráfico de divisas.

Incluso recibió un documento falso con apariencia oficial de la DIAN que aumentó la presión. A partir de ese momento, comenzaron las consignaciones escalonadas, inicialmente por poco más de 2 millones de pesos, bajo el argumento de sostener el supuesto trámite, hasta completar los 8 millones 900 mil pesos exigidos. “Me dijeron que enviara 2'250.000 para no empezar el trámite legal, luego la misma cantidad y por último me daban un pazo de 72 horas para conseguir otros 4 millones”, explicó.

El ciudadano advirtió que la insistencia fue permanente y coordinada entre el supuesto familiar y la falsa empresa, lo que redujo su margen de reacción.

Además, señaló que había solicitado un préstamo de 20 millones de pesos para la compra de un vehículo, recurso que terminó parcialmente comprometido en la estafa, y que deberá continuar respondiendo por la deuda ante la entidad bancaria.

El caso ya fue denunciado ante la Fiscalía y evidencia cómo este tipo de fraude utiliza la urgencia, el miedo a consecuencias legales y la manipulación emocional para concretarse.