Barranquilla

Habitantes de Barranquilla se cansaron de las basuras: bloquearán calles con los mismos residuos que los agobian

La problemática afecta a una cadena de barrios que incluye Villa El Rosario, Me Quejo, Edén 2000, Calamari, La Pradera y Villa de las Colinas.

Elvis Payares M. RCN Radio Acumulación de escombros, escaparates y restos orgánicos en la vía pública ha generado un deterioro ambiental

Líderes comunales del sector de la calle 103 con carrera 30, en el barrio Urbanización Prado del Edén (Barranquilla), denunciaron una crisis de salubridad derivada de la acumulación de desechos y el flujo constante de aguas residuales.

Según la comunidad, los puntos de acopio de basura establecidos recientemente se han convertido en botaderos a cielo abierto, lo que ha provocado enfermedades cutáneas y respiratorias en la población infantil de la zona.

Crisis de basuras en barrios de Barranquilla

La problemática afecta a una cadena de barrios que incluye Villa El Rosario, Me Quejo, Edén 2000, Calamari, La Pradera y Villa de las Colinas, debido a que los residuos obstruyen el canal del arroyo que desemboca en el arroyo León y el Lago del Cisne. Los vecinos reportaron que en el cauce se encuentran desde muebles y electrodomésticos hasta colchones, elementos que bloquean el flujo natural del agua y generan focos de contaminación.

Ante la falta de soluciones, la comunidad manifestó su inconformidad con la empresa Triple A, señalando que el cambio en el modelo de recolección por puntos de acopio ha empeorado la situación. Aseguran que han enviado múltiples comunicaciones a las autoridades ambientales, como Barranquilla Verde y el EPA, sin que hasta el momento se hayan implementado acciones correctivas de fondo para limpiar el canal y normalizar la recolección.

Anuncian bloqueos

Los habitantes del sector advirtieron que, de no obtener una respuesta definitiva por parte del Distrito y las empresas prestadoras del servicio, recurrirán a vías de hecho y a acciones legales. La comunidad contempla realizar bloqueos utilizando los mismos desechos que hoy obstruyen sus calles como medida de presión para exigir que se garantice el derecho a un ambiente sano y a la salud pública.