Crece la preocupación en el sector salud de Risaralda tras la denuncia realizada por directivos del Hospital Nazareth de Quinchía, quienes aseguraron que, luego de desplazarse hasta la ciudad de Cali para adelantar un proceso de conciliación de cuentas con la EPS Coosalud, se encontraron con un panorama completamente inesperado.
Según denunciaron, en lugar de avanzar en la legalización de contratos y en la gestión del pago de las millonarias obligaciones pendientes, la EPS les solicitó volver a presentar facturas correspondientes a servicios prestados hace dos y tres años, argumentando que estas no aparecen registradas en sus sistemas.
La situación ha generado indignación entre las instituciones prestadoras de servicios de salud del departamento, que advierten sobre las dificultades financieras que enfrentan por la demora en los pagos y los nuevos requerimientos administrativos.
Hospital aparece como deudor
La directora ejecutiva de la Asociación de Instituciones de Salud de Risaralda, Olga Lucía Zuluaga, calificó como "absurda" la situación presentada durante la reunión.
De acuerdo con la dirigente gremial, además de solicitar nuevamente la documentación, Coosalud presentó un acta de conciliación en la que el Hospital Nazareth de Quinchía aparece debiéndole cerca de 2.149 millones de pesos, pese a que el centro asistencial reclama el pago de obligaciones pendientes por parte de la EPS.
"Los directivos realizaron un viaje de cerca de seis horas con la expectativa de conciliar cuentas, sin embargo, se encontraron con que les pidieron volver a enviar facturas de hace dos y tres años. Lo más preocupante es que terminaron presentándoles un acta donde el hospital aparece debiéndole más de 2.100 millones de pesos a Coosalud, algo completamente absurdo", manifestó Zuluaga.
Impacto sobre la atención en salud
El caso encendió las alarmas entre las instituciones hospitalarias del departamento, que advierten que estas situaciones agravan la crisis financiera que enfrentan varios hospitales públicos.
Además de las dificultades derivadas de la cartera pendiente, los centros asistenciales ahora deben destinar recursos humanos y administrativos para reconstruir documentación de varios años atrás y responder a procesos de conciliación que, según denuncian, presentan inconsistencias.
Advierten que estas dificultades terminan afectando la sostenibilidad financiera de los hospitales y ponen en riesgo la continuidad y calidad de los servicios que reciben miles de usuarios, especialmente en municipios apartados como Quinchía.
Los representantes del sector hicieron un llamado para que se agilicen los procesos de conciliación y pago de las obligaciones pendientes, con el fin de garantizar la estabilidad de la red pública hospitalaria y evitar que las dificultades administrativas continúen impactando la prestación de los servicios de salud en Risaralda.
Preguntas clave
¿Qué denunció el Hospital Nazareth de Quinchía?
Durante una reunión de conciliación en Cali, la EPS Coosalud les solicitó volver a enviar facturas de hace dos y tres años porque, según la entidad, no aparecen registradas.
¿Qué fue lo que más indignó al sector salud?
Coosalud presentó un acta de conciliación en la que el Hospital Nazareth aparece debiéndole aproximadamente 2.149 millones de pesos, situación que los directivos califican como inconsistente.
¿Qué impacto tendría esta situación?
Según las instituciones de salud, estas inconsistencias agravan la crisis financiera de los hospitales públicos, obligándolos a invertir tiempo y recursos en reconstruir información administrativa en lugar de fortalecer la atención a los pacientes.
¿Cuál es la solicitud de las instituciones hospitalarias?
Que se adelanten procesos de conciliación transparentes, se reconozcan las obligaciones pendientes y se agilicen los pagos para garantizar la sostenibilidad de la red pública de salud en Risaralda.