Desplazamiento forzado

Por amenazas, tres familias salieron desplazadas del Huila: extorsiones no las dejaban en paz

Las familias ya habían llegado desplazadas al Huila, también huyendo de amenazas que les hicieron el Caquetá.

Alcaldía de Neiva Neiva, la ciudad que más recibe desplazados que llegan al Huila

El departamento del Huila continúa viéndose afectado por la presencia de grupos al margen de la ley; los casos de desplazamientos, amenazas e intimidaciones persisten en varios municipios. Aunque hay acciones de la fuerza pública, lamentablemente la comunidad sigue siendo la más afectada por los grupos ilegales.

Uno de los casos más recientes corresponde a tres familias que abandonaron sus casas y tierras ante presiones y amenazas que recibían en el Huila.

Edna Rocío Pinto, presidente de la mesa departamental de víctimas, confirmó que los integrantes de las familias afectadas salieron del país. “Tenemos tres familias por el tema de amenaza; venían siendo extorsionados y digamos que de una u otra manera ya habían sido víctimas de desplazamiento desde el Caquetá. Llegaron al Huila con una esperanza de poder seguir trabajando y poder apostarle a sus unidades productivas, a sus emprendimientos, pero de una u otra manera empezaron, pues, a extorsionarlos, a citarlos, a decirles que debían andar con carnet para que pudieran ser identificados y, como no quisieron pagar la extorsión, pues ya se vinieron otros hechos más fuertes”.

Y es que ante la situación, las tres familias salieron del departamento: dos líderes defensores de derechos humanos y una familia víctima del conflicto armado. Todo el núcleo familiar de las tres familias salió con su esposa, con sus hijos y nietos.

“La primera familia son siete integrantes, en la segunda son cuatro y en la tercera son tres, para un total de 14 personas víctimas del conflicto armado que tuvieron que salir a España; precisamente ya están haciendo todo el proceso para solicitar apoyo a ese estado como tal, para ver si le pueden brindar asilo político”, dijo Pinto.

La situación es más compleja para las familias, pues años atrás habían llegado desplazadas desde el departamento del Caquetá, buscando oportunidades acá en el departamento del Huila. Ya habían logrado tener su negocio, tenían su finca, estaban trabajando; ante las intimidaciones, principalmente a los menores, abandonaron todo lo que venían trabajando.

El Huila sigue siendo un departamento receptor, es decir, llegan desplazados de departamentos vecinos como Caquetá, Putumayo, Cauca y de varios municipios que llegan principalmente a Neiva para la ruta de atención de los hechos victimizantes; la mayoría llegan desplazados por amenazas y presiones de los grupos ilegales.