Las altas temperaturas y la llegada oficial del fenómeno de El Niño tienen en máxima alerta a las autoridades de Santa Marta, que advierten un panorama complejo para los próximos meses debido al incremento de incendios forestales en diferentes sectores del Distrito.
De acuerdo con la Oficina para la Gestión del Riesgo y Cambio Climático (Ogricc), la ciudad podría superar la media nacional en este tipo de emergencias, impulsadas por la intensa sequía, las altas temperaturas y, en muchos casos, por acciones irresponsables de las personas.
Los sectores con mayores riesgos
Los sectores de El Ziruma, Cristo Rey, Tres Cruces y Los Lirios figuran entre las zonas con mayor riesgo de registrar conflagraciones durante el segundo semestre del año, razón por la cual las autoridades ya comenzaron a fortalecer los planes de prevención y respuesta.
Ante este panorama, las autoridades del Distrito convocaron un Puesto de Mando Unificado con la participación del Dadsa, Corpamag, Bomberos, Defensa Civil, Essmar y demás entidades encargadas de atender emergencias, con el propósito de revisar la capacidad de reacción frente a una temporada que podría ser especialmente difícil para la ciudad.
¿Cuántos incendios van en el 2026?
Las cifras reflejan el crecimiento de la problemática. Mientras en 2024 se atendieron 562 incendios forestales, durante 2025 la cifra aumentó a 876. En lo que va de 2026 ya se contabilizan cerca de 550 emergencias, por lo que las autoridades estiman que el número seguirá creciendo con la intensificación del verano.
El director de la Ogricc, Darío Linero, explicó que el Distrito trabaja de manera articulada con los organismos de socorro y las autoridades ambientales para fortalecer la capacidad de respuesta ante los efectos que traerá el fenómeno de El Niño. Además del riesgo de incendios, preocupa la disminución de las fuentes hídricas que abastecen a la ciudad, situación que podría dificultar las labores de atención de emergencias.
Las autoridades insistieron en que buena parte de los incendios forestales tienen origen en la acción humana, ya sea por quemas no controladas o por la imprudencia de arrojar colillas de cigarrillo, vidrios y otros elementos que pueden iniciar un fuego en zonas de vegetación seca. Por eso hicieron un llamado a la ciudadanía para extremar las medidas de prevención y reportar cualquier conato antes de que las llamas se salgan de control.