Incendio

Neiva registra aumento inusual de incendios estructurales pese a temporada de lluvias: cuatro perritos, entre las víctimas

En promedio se presentó un caso cada dos días, con afectaciones a viviendas, comercios y un hostal del centro de Neiva.

Paula García-Alerta / Freepik / Montaje Alerta En enero se registraron 15 incendios en Neiva y el reporte oficial confirma la muerte de cuatro mascotas durante las emergencias.

Las autoridades de Neiva encendieron las alertas ante el incremento inusual de incendios estructurales registrados durante enero, una situación atípica si se considera que este tipo de emergencias suele aumentar en épocas de verano.

Durante el inicio del año se atendieron cerca de 15 incendios, cifra que equivale, en promedio, a un incendio cada dos días en la ciudad.

“Durante los primeros 15 días de enero se presentaron nueve emergencias relacionadas con incendios estructurales. Sin embargo, antes de finalizar el mes, la cifra ascendió a 15 casos, consolidando un aumento histórico frente a años anteriores”, indicó Nancy Trujillo, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo y Desastres de Neiva.

Este panorama ha generado preocupación entre las autoridades locales, especialmente porque la ciudad atraviesa una temporada de lluvias, periodo en el que normalmente disminuyen este tipo de eventos.

Las consecuencias de esta recurrencia han sido graves. Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, los incendios estructurales dejaron un saldo de tres personas fallecidas y cuatro perros muertos, además de cuantiosas pérdidas materiales que afectan a familias y comerciantes.

“Uno de los casos más representativos ocurrió en un hostal ubicado en el centro de Neiva, donde un incendio afectó al menos diez habitaciones, generando pérdidas económicas significativas y obligando a la evacuación de varias personas”, agregó Trujillo.

Entre los factores más recurrentes se encuentran veladoras encendidas sin supervisión, cargadores de teléfonos conectados de manera permanente, instalaciones eléctricas en mal estado o que no cumplen la normativa vigente, así como el uso inadecuado de extensiones y la sobrecarga de tomacorrientes.

Estas prácticas, que en muchos hogares se consideran inofensivas, representan un alto riesgo, especialmente en viviendas antiguas y en establecimientos comerciales que no han actualizado sus redes eléctricas. La combinación de cableado obsoleto, múltiples dispositivos conectados y falta de mantenimiento ha sido determinante en varios de los siniestros atendidos.

Si bien las lluvias han generado algunos eventos menores, como caídas de árboles o encharcamientos, no se comparan con el impacto de los incendios estructurales que se han venido presentando. Por ello, se hace un llamado urgente a la ciudadanía para reforzar las medidas de prevención desde los hogares y los lugares de trabajo”, puntualizó.

Las recomendaciones incluyen revisar periódicamente las instalaciones eléctricas con personal calificado, evitar el uso excesivo de extensiones, desconectar cargadores cuando no estén en uso y no dejar veladoras encendidas sin vigilancia, especialmente durante la noche.

También se insistió en la importancia de contar con extintores en establecimientos comerciales y en capacitar al personal sobre cómo actuar ante una emergencia.

La prevención, indicaron, sigue siendo la herramienta más efectiva para proteger la vida y el patrimonio de los neivanos.