La Guajira avanza en la construcción de una Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) para la ecorregión, un instrumento que busca aportar elementos técnicos para la planificación del territorio y, especialmente, para fortalecer la protección de las fuentes hídricas.
El proceso es liderado por la Universidad del Magdalena y ha contado con la participación de comunidades étnicas, autoridades ambientales, entidades nacionales y territoriales, gremios y administraciones municipales.
Durante las recientes jornadas de socialización se revisaron los avances de las primeras fases del proyecto y se recibieron recomendaciones de los diferentes actores que participan en su construcción.
La apuesta central es que las decisiones sobre el territorio tengan como uno de sus principales criterios la disponibilidad y protección del agua, en un departamento que enfrenta presiones ambientales y una creciente demanda sobre sus recursos naturales.
Minería, salinas, hidrocarburos y energías renovables, entre los retos
Uno de los puntos destacados durante la socialización fue precisamente la necesidad de contar con una visión integral frente a las diferentes actividades económicas que se desarrollan o proyectan en La Guajira.
El director de Corpoguajira, Samuel Santander Lanao Robles, señaló que la evaluación llega en un momento en el que el departamento enfrenta los impactos y desafíos derivados de actividades como la explotación de carbón, las salinas de Manaure, los hidrocarburos y los proyectos de energías renovables.
El funcionario planteó que este escenario hace necesario organizar la gestión ambiental del territorio y articular la nueva evaluación con los instrumentos de planificación que ya existen.
La discusión resulta especialmente relevante en La Guajira, donde coinciden ecosistemas estratégicos, comunidades étnicas, actividades extractivas, proyectos de transición energética y una histórica problemática relacionada con el acceso al agua.
Siete asuntos estratégicos bajo análisis
El equipo técnico de la Universidad del Magdalena presentó los principales resultados de siete asuntos estratégicos, analizados desde las dimensiones ambiental, social, territorial e institucional.
Estos resultados fueron puestos a consideración de los participantes, quienes pudieron validar, priorizar y formular recomendaciones para fortalecer el documento técnico.
También fueron definidos los alcances geográficos, temporales y temáticos de la evaluación, a partir de información territorial y de los aportes obtenidos en los talleres realizados con comunidades e instituciones.
La intención es que el documento final no se limite a un diagnóstico académico, sino que pueda convertirse en una herramienta para la planeación y formulación de políticas públicas.
Corpoguajira se perfila como uno de los usuarios del instrumento
Uno de los avances señalados durante las jornadas fue la definición de una ruta para formalizar la participación de Corpoguajira en la construcción de la EAE.
La corporación ha manifestado su intención de utilizar los resultados de esta evaluación como un insumo para su gestión ambiental y de articularlos con los instrumentos de planificación existentes.
Para el Fondo para la Vida y la Biodiversidad, la evaluación debe trascender el ámbito académico y convertirse en una herramienta útil para la toma de decisiones públicas.
Rigoberto Niño Corredor, director de la entidad, destacó el componente técnico y metodológico desarrollado por la Universidad del Magdalena y sostuvo que el objetivo es que los resultados puedan servir para la planeación y la implementación de políticas públicas.
Más comunidades deberán participar
Otro de los compromisos surgidos durante las jornadas es ampliar la participación de actores territoriales antes de que concluya el proyecto.
Parques Nacionales Naturales recomendó fortalecer los espacios de diálogo con comunidades ubicadas dentro de áreas protegidas, planteamiento que fue acogido por el equipo de la Universidad del Magdalena.
La idea es incorporar nuevos conocimientos y perspectivas del territorio antes de consolidar el documento definitivo.
Además, se presentó una versión preliminar de una plataforma informática de acceso abierto, que permitirá consultar información relacionada con la evaluación y busca facilitar el acceso público a los resultados.
¿Qué viene ahora?
La Evaluación Ambiental Estratégica continúa en su proceso de construcción y deberá avanzar hacia sus siguientes fases con la incorporación de las recomendaciones recogidas durante estos encuentros.
El reto será que el instrumento pueda traducirse en decisiones concretas de ordenamiento y gestión ambiental, particularmente frente a la protección del agua y a la coexistencia de las distintas actividades económicas que se desarrollan en La Guajira.
Preguntas clave y respuestas:
¿Qué es la Evaluación Ambiental Estratégica?
Es un instrumento de planificación que permite analizar, desde una perspectiva ambiental, las decisiones y políticas que pueden afectar un territorio. En este caso, busca aportar elementos para ordenar la ecorregión Guajira alrededor del agua.
¿Por qué es relevante para La Guajira?
Porque el departamento enfrenta simultáneamente problemas de disponibilidad y protección del agua, actividades extractivas y nuevos proyectos de energías renovables, por lo que se busca contar con una visión integral para la gestión ambiental del territorio.
¿Qué falta para que la evaluación esté terminada?
El proyecto continúa en construcción. Se deberán incorporar las recomendaciones de los actores participantes, ampliar los espacios de participación —incluidas comunidades de áreas protegidas— y avanzar hacia la consolidación del documento y de los instrumentos técnicos y jurídicos que puedan derivarse del proceso.