Mientras custodian algunos de los territorios más alejados del país, los Infantes de Marina destacados en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina también cumplen una misión silenciosa: proteger el nacimiento de cientos de tortugas marinas que cada año llegan a estas playas para garantizar la supervivencia de sus especies.
La Armada de Colombia, a través del Batallón de Infantería de Marina No. 11, informó que durante la actual temporada de anidación ha acompañado el monitoreo y la protección de más de 1.319 tortugas marinas nacidas en diferentes cayos del Caribe colombiano.
Además, las autoridades mantienen bajo seguimiento cerca de 10.000 huevos que continúan en proceso de incubación y que podrían convertirse en nuevas crías durante las próximas semanas.
Vigilancia permanente en los cayos del Archipiélago
Las labores de protección se desarrollan en los cayos de Roncador, Serrana, Serranilla, Bolívar y Albuquerque, zonas que se han convertido en importantes refugios para la reproducción de especies como la tortuga carey, la tortuga verde y la tortuga cabezona.
De acuerdo con la Armada, los uniformados que integran los Puestos Navales Avanzados realizan recorridos permanentes por las playas para identificar zonas de anidación, monitorear el estado de los nidos y garantizar que las condiciones sean adecuadas para el nacimiento de las crías.
Una vez ocurre la eclosión, los Infantes de Marina acompañan el recorrido de los neonatos hasta el mar, ayudando a reducir riesgos durante sus primeros minutos de vida.
Protección para especies amenazadas
Entre las especies monitoreadas se encuentra la tortuga carey, considerada una de las más amenazadas del planeta y catalogada en peligro crítico de extinción.
También se realizan labores de conservación para la tortuga cabezona, una especie clave para el equilibrio de los ecosistemas marinos.
Según las autoridades ambientales, las tortugas cumplen una función fundamental en la salud de los océanos, ya que contribuyen al mantenimiento de arrecifes de coral, praderas marinas y cadenas alimenticias esenciales para otras especies.
Un trabajo que combina soberanía y conservación
La Armada destacó que la labor de los uniformados en el Archipiélago va más allá de las tareas de defensa y vigilancia marítima.
Además de garantizar la soberanía nacional en esta zona estratégica del Caribe colombiano, los Infantes de Marina participan activamente en acciones de conservación ambiental dentro de la Reserva de Biósfera Seaflower, considerada una de las áreas marinas protegidas más importantes del país.
“Estas acciones fortalecen la conservación de especies fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas marinos y para la preservación de la Reserva de Biósfera Seaflower”, señaló la institución.
Patrimonio natural del Caribe colombiano
La temporada de anidación de tortugas marinas representa uno de los fenómenos naturales más importantes del Archipiélago. Cada año, cientos de ejemplares llegan a estas playas para depositar sus huevos y garantizar la continuidad de especies que enfrentan amenazas como la pesca ilegal, la contaminación marina, la pérdida de hábitat y el cambio climático.
Por ello, las autoridades consideran clave el monitoreo constante de los nidos y la protección de las zonas de reproducción.
Con estas acciones, la Armada de Colombia reafirma su compromiso no solo con la defensa del territorio nacional, sino también con la protección de uno de los patrimonios ambientales más valiosos del país, donde cada nueva tortuga que llega al mar representa una esperanza para la conservación de la biodiversidad del Caribe colombiano.