Emergencias por lluvias

Vendavales afectaron 599 fincas y 3.486 hectáreas en Zona Bananera

Los organismos de socorro continúan evaluando los daños que son ocasionados por estas fuertes brisas y lluvias de las últimas semanas.

Asbama La afectación de las áreas productivas fue uno de los principales temas abordados durante un encuentro entre las autoridades del Magdalena.

Los fuertes vientos que golpearon durante los últimos días al municipio de Zona Bananera dejaron un panorama preocupante y que ha sido revelado por los organismos de socorro de esta región. En total, 599 fincas, 565 viviendas y 3.486,93 hectáreas de banano han sido afectadas, según el balance presentado por la Oficina de Gestión del Riesgo de la Alcaldía durante una Mesa Interinstitucional para la Recuperación Productiva y Social.

La magnitud de los daños llevó a reunir a autoridades municipales y departamentales, representantes del sector bananero, pequeños productores, entidades financieras y organizaciones privadas para empezar a definir cómo responder a las familias y productores que resultaron afectados.

La mesa fue convocada por la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira, Asbama, y la Asociación de Bananeros de Colombia, Augura, en articulación con la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena y la Comisión Regional de Competitividad e Innovación.

Más de 3.400 hectáreas golpeadas

Durante el encuentro, la Oficina de Gestión del Riesgo de Zona Bananera presentó el balance preliminar de las afectaciones dejadas por los vendavales.

"Las autoridades han detallado que esta es una situación que golpea directamente a productores, trabajadores y familias que dependen de la actividad agrícola para su sustento", anotó Asbama.

Precisamente, la afectación de las zonas productivas fue uno de los principales temas de discusión durante la jornada, debido al impacto que los daños pueden tener sobre los ingresos de quienes viven de los cultivos y demás actividades del campo.

Buscan cómo recuperar la Zona Bananera

El encuentro permitió poner sobre la mesa las principales necesidades para avanzar en la recuperación de las unidades productivas y atender a las familias afectadas. Entre los temas revisados estuvieron las necesidades de herramientas, insumos, financiación y acompañamiento, con el propósito de definir acciones que permitan comenzar la recuperación del municipio tras los daños ocasionados por los fuertes vientos.

Además, las cifras presentadas durante la mesa servirán como base para establecer las necesidades de productores, trabajadores y familias que resultaron afectadas y definir las medidas que deberán implementarse en el territorio.

El objetivo es que, luego del diagnóstico de los daños, comiencen a concretarse recursos y acciones para atender una emergencia que dejó cientos de fincas y viviendas afectadas y golpeó más de 3.400 hectáreas en uno de los principales territorios agrícolas del Magdalena.