Una grave emergencia tiene en vilo a la comunidad educativa indígena del municipio de Mistrató, en Risaralda, luego de que un fuerte vendaval destruyera por completo el aula de clases de la vereda El Porvenir, dejando sin un espacio adecuado de aprendizaje a más de 45 niños de la comunidad Embera Chamí.
El hecho, que por fortuna no dejó personas lesionadas debido a que el salón estaba vacío al momento del colapso, ha generado profunda preocupación entre docentes, padres de familia y líderes comunitarios. Las clases permanecen suspendidas de manera indefinida, afectando directamente el derecho a la educación de los menores.
“Destruyó totalmente la caseta de la institución educativa indígena. Los techos quedaron en el suelo y ya no hay condiciones para que los niños estudien”, relató Nolberto Nengarabe, docente del sector, quien además evidenció la magnitud de los daños.
¿Y las autoridades?
Frente a esta situación, la comunidad elevó un llamado urgente a la Alcaldía de Mistrató y a la Gobernación de Risaralda para que intervengan de manera inmediata y garanticen soluciones provisionales y definitivas. La prioridad, insisten, es restablecer cuanto antes las condiciones mínimas para que los estudiantes regresen a clases en un entorno seguro.
“Hacemos un llamado a las autoridades para que actúen rápido, porque en este momento no hay dónde los niños reciban educación”, enfatizaron líderes comunitarios, advirtiendo que la situación no puede prolongarse.
La emergencia pone nuevamente sobre la mesa la vulnerabilidad de la infraestructura educativa rural frente a fenómenos climáticos extremos, una problemática recurrente en varias zonas del departamento.
Santa Rosa, también golpeada por las lluvias
Este panorama se suma a las afectaciones registradas en el municipio de Santa Rosa de Cabal, donde las intensas lluvias de los últimos días han provocado deslizamientos de tierra, inundaciones y destechamientos en al menos 10 sectores.
Barrios como Fermín López, El Jazmín, El Planchón y San Andrés reportan familias damnificadas, viviendas afectadas e incluso zonas incomunicadas. Ante la magnitud de la emergencia, el Cuerpo de Bomberos confirmó la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención.
Las autoridades avanzan en el censo de afectados y en la entrega de ayudas humanitarias, mientras los organismos de socorro continúan desplegados en terreno para mitigar riesgos y atender a las comunidades más impactadas.
Las emergencias registradas en ambos municipios evidencian la intensidad de la temporada de lluvias y la necesidad de fortalecer los planes de prevención y respuesta. Mientras tanto, decenas de familias y estudiantes esperan soluciones concretas que les permitan superar esta difícil situación.