Violencia de género

Las cifras detrás del horror: 408 mujeres han sido víctimas de violencia basada en género en Neiva

En Neiva, 500 casos de violencia intrafamiliar este año, 408 contra mujeres; la muerte de Wendy Sepúlveda en Medellín reaviva la alerta sobre la violencia de género.

Magnific - www.magnific.com El caso de Wendy Sepúlveda vuelve a encender las alarmas por la violencia de género en la ciudad.

La muerte de Wendy Sepúlveda no solo dejó una familia destrozada y un niño sin su madre. También volvió a poner sobre la mesa una realidad que preocupa cada vez más en Neiva y es la violencia contra las mujeres que continúa cobrando víctimas y sigue siendo uno de los principales desafíos sociales de la ciudad.

¿Cuántos casos son?

Las cifras conocidas por las autoridades son contundentes, en lo corrido del año se han reportado 500 casos de violencia intrafamiliar en la capital huilense, de los cuales 408 corresponden a hechos de violencia de género contra mujeres. Detrás de cada número existe una historia de dolor, amenazas, agresiones físicas, violencia psicológica, económica o sexual que afecta la vida de cientos de neivanas.

“Indiscutiblemente el llamado es a unir esfuerzos a nivel público y privado para que conjuntamente nos unamos para sensibilizar a la comunidad porque no podemos normalizar la violencia como un medio de solución de conflictos, debemos denunciar y sensibilizarnos cuando una mujer está siendo víctima para apoyarla, acompañarla y protegerla. Encontramos que hay aproximadamente 500 casos en donde 408 corresponden a mujeres con violencia basada en género”, indicó la secretaria de la mujer, infancia y desarrollo social de Neiva, Clara Eugenia Peña.

Y es que la cifra significa que más del 80% de los casos de violencia intrafamiliar registrados en la ciudad tienen como víctimas a mujeres, una situación que mantiene en alerta a las instituciones encargadas de la prevención y atención de estos hechos.

¿Cuál es el caso más reciente?

El caso más reciente y doloroso es el de Wendy Sepúlveda, una joven madre de 24 años que falleció en Medellín después de permanecer varios días luchando por su vida. La mujer había sufrido graves lesiones en el 80% de su cuerpo, tras ser atacada con gasolina y fuego por su expareja sentimental, Yesid Rojas, en un hecho que conmocionó a la opinión pública.

Su historia ha generado indignación porque, según las investigaciones, no se trató de un episodio aislado. Las autoridades han señalado que la joven habría estado expuesta a un ciclo de violencia que se prolongó durante algún tiempo antes del ataque que terminó costándole la vida.

¿La violencia es sólo física?

Precisamente ese patrón es uno de los aspectos que más preocupa a expertos y entidades encargadas de proteger a las mujeres. “En muchos casos, la violencia no comienza con agresiones físicas extremas, primero aparecen los insultos, el control excesivo, las amenazas, la manipulación emocional, los celos y otras conductas que suelen normalizarse hasta que el riesgo aumenta”, agregó la secretaria.

Asimismo, ha insistido en la importancia de fortalecer las rutas de atención para identificar a tiempo estas señales y evitar que las agresiones escalen a situaciones irreparables. Las autoridades explican que una de las razones por las cuales las cifras siguen siendo elevadas es por el temor a denunciar por las represalias, la dependencia económica, la presencia de hijos en común o la esperanza de que el agresor cambie.

¿Cuáles son las líneas de emergencia?

Sin embargo, también existe un elemento que para las instituciones resulta positivo, y es que cada vez más mujeres están denunciando y acudiendo a las rutas de atención disponibles como la línea de la policía nacional 123, la línea salvia 155 y la línea de vida 321 907 3439. Esto permite que los casos sean visibilizados y atendidos oportunamente.

“Desde la administración municipal se vienen fortaleciendo programas de acompañamiento jurídico, psicológico y social para las víctimas, así como campañas orientadas a la prevención y sensibilización ciudadana”, puntualizó al secretaria.

Las autoridades reiteraron el llamado a familiares, vecinos, amigos y comunidades para que no permanezcan indiferentes ante señales de maltrato. Denunciar oportunamente y activar las rutas institucionales puede ser determinante para proteger la vida de una mujer en riesgo.

“En este momento nos encontramos a través del mecanismo haciendo todas las articulaciones que convienen a poder apoyar a la familia en el traslado de cuerpo de medicina a Neiva, toda vez que ya la familia manifestó que la víctima contaba con subsidio fúnebre aquí para el sepelio al interior de la ciudad. Entonces, estamos en articulación con la Secretaría de la Mujer de Medellín para el proceso del traslado del cuerpo”, agregó la secretaria Peña.

Más que una estadística, son cientos de historias que exigen respuestas, protección efectiva y un compromiso colectivo para romper los ciclos de violencia que siguen afectando a mujeres de todas las edades y condiciones sociales. El reto para las autoridades y la sociedad es evitar que detrás de cada nueva cifra aparezca una nueva tragedia.