Después de un año de labores de atención, mitigación y recuperación frente a las emergencias que golpearon al departamento, Norte de Santander dio un paso importante hacia la normalidad.
El Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres aprobó de manera unánime la declaratoria de retorno a la normalidad, decisión que pone fin oficialmente a la calamidad pública que permanecía vigente desde junio de 2025.
La determinación fue respaldada por nueve votos favorables durante una sesión en la que las autoridades evaluaron los avances alcanzados en la atención de las afectaciones ocasionadas por fenómenos naturales. La medida se sustentó en el cumplimiento de las acciones establecidas dentro del Plan de Acción Específico (PAE) y en lo dispuesto por el artículo 64 de la Ley 1523 de 2012, que regula la gestión del riesgo de desastres en Colombia.
La calamidad pública había sido decretada en 2025 para hacer frente a múltiples emergencias que impactaron a diferentes municipios del departamento. Incluso, debido a la magnitud de los daños, fue necesario extender su vigencia en diciembre de 2025 para continuar con las labores de recuperación.
Durante la sesión, la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres presentó un balance de las acciones ejecutadas en tres etapas fundamentales: respuesta inmediata, recuperación temprana y desarrollo. Entre los principales resultados se destacó la intervención de las zonas más afectadas mediante el uso de maquinaria amarilla para la remoción de material y la recuperación de vías, así como la realización de obras de dragado en ríos y quebradas con el fin de reducir riesgos asociados a futuras inundaciones.
Las autoridades también resaltaron la entrega de ayudas humanitarias a cientos de familias damnificadas. Estas incluyeron asistencia alimentaria y elementos esenciales para atender las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas. Asimismo, se distribuyeron materiales para la reconstrucción y reparación de viviendas que sufrieron daños estructurales durante la emergencia.
El proceso contó con el apoyo técnico y operativo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), además de la articulación de entidades como Aguas Kpital, Centrales Eléctricas, Corponor, Bomberos, Cruz Roja, Defensa Civil, la Secretaría de Salud y la Secretaría de Vías.
Aunque el cierre de esta calamidad pública representa un avance significativo para el departamento, las autoridades insistieron en que la vigilancia debe mantenerse. Actualmente, Norte de Santander enfrenta una nueva calamidad pública, declarada mediante el Decreto 000927 del 7 de mayo de 2026, debido a las inundaciones y afectaciones provocadas por la primera temporada de lluvias del año.
Por ello, el Sistema Departamental de Gestión del Riesgo continúa activo, monitoreando los puntos críticos y coordinando acciones para proteger a las comunidades ante posibles emergencias futuras.