La compleja situación de orden público en Norte de Santander sigue afectando al sector productivo. La Cooperativa de Palma Risaralda (Coopar) anunció la suspensión indefinida de las operaciones de su planta extractora de aceite de palma, ubicada en la vereda Risaralda, sector La Y de Astilleros, zona rural del municipio de El Zulia.
La decisión fue comunicada a los asociados, proveedores, transportadores y trabajadores de la cooperativa, quienes fueron informados de que la planta dejará de recibir fruto de palma hasta que existan condiciones que permitan retomar las actividades.
El anuncio se produce en medio del deterioro de la seguridad en esta zona de Norte de Santander, donde la presencia de grupos armados ilegales ha generado restricciones para el desarrollo de actividades económicas.
Palmicultores piden mayor seguridad
Tras conocerse la medida, palmicultores de la región aseguraron que desde hace varios años enfrentan dificultades para ingresar a sus cultivos por el riesgo que representa la presencia de actores armados.
Manuel Waldo Carrero, palmicultor aseguró, "tenemos un problema de seguridad muy grande, pues tenemos presencia de todos los grupos que generan la violencia en Colombia. Somos personas que tenemos ya cinco años sin poder hacer presencia en nuestra explotación. Por eso ya no podemos asistir y la productividad ha bajado".
Además de afectar la comercialización del fruto de palma, la suspensión de la planta extractora de aceite de palma genera incertidumbre sobre el empleo y el sustento de cientos de familias que dependen de la cadena de producción de palma de aceite en esta región de Norte de Santander.
Los productores hicieron un llamado al Gobierno Nacional y a las autoridades para que adopten medidas que permitan recuperar la seguridad y restablecer las condiciones necesarias para reactivar las operaciones de la planta, considerada un eslabón fundamental para la economía de la palma de aceite en Norte de Santander.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Por qué Coopar decidió suspender las operaciones de su planta extractora de aceite de palma?
La cooperativa anunció el cese indefinido de actividades al considerar que no existen las condiciones para continuar con la recepción y procesamiento de fruta de palma.
¿Cómo impacta esta decisión a los palmicultores de Norte de Santander?
La suspensión deja sin un punto de comercialización a decenas de productores, además de afectar a transportadores, trabajadores y otros actores vinculados a la cadena de la palma de aceite.
¿Qué consecuencias económicas podría tener el cierre de la planta?
Los productores advierten que la medida pone en riesgo la comercialización de la fruta de palma, reduce la productividad del sector y compromete el sustento de cientos de familias que dependen de esta actividad.
¿Qué esperan los empresarios y cultivadores para reactivar las operaciones?
Solicitan acciones que permitan restablecer las condiciones necesarias para retomar las actividades y evitar que la crisis siga afectando al sector palmero de la región.