La muerte de varias personas relacionadas con un crucero que salió desde la Tierra del Fuego volvió a poner sobre la mesa un tema que para muchos era desconocido: el hantavirus. Aunque no se trata de una enfermedad nueva, sí ha despertado preocupación en diferentes países por sus complicaciones y por las dudas que genera sobre la forma en que se contagia.
Ante la incertidumbre, Eric Geovanny Delgado, médico, magíster en Enfermedades Infecciosas del Trópico, Epidemiología y VIH, y especialista en Salud Pública, habló con Alerta para aclarar qué es este virus, cómo actúa y por qué las autoridades mantienen vigilancia epidemiológica frente a algunos casos detectados en el sur del continente.
El especialista explicó que el hantavirus fue identificado inicialmente en Corea del Sur, cerca del río Hantan, de donde proviene su nombre. Desde entonces, se ha convertido en una zoonosis reconocida a nivel mundial, es decir, una enfermedad transmitida de animales a seres humanos.
Según Delgado, los principales portadores son los roedores silvestres, que expulsan el virus mediante la orina y las heces una vez quedan infectados. El riesgo aparece cuando las personas entran en contacto con espacios contaminados, especialmente en zonas rurales o agrícolas.
“El virus puede permanecer en estos animales durante toda su vida y, al entrar en contacto con los humanos, puede desencadenar cuadros clínicos bastante severos”, explicó el experto.
Actualmente, se han documentado más de 150.000 casos de hantavirus en distintas regiones del mundo. En América, los primeros contagios fueron reportados en Canadá, donde inicialmente se le conoció como el “virus sin nombre”.
En países del sur del continente, como Argentina y Chile, el panorama ha sido más complejo. Allí se ha identificado al llamado ratón de cola larga como uno de los principales transmisores de esta enfermedad, especialmente en zonas como Tierra del Fuego, Buenos Aires, Santa Fe y Rosario.
¿Cómo se transmite el hantavirus y cuáles son los síntomas?
Uno de los puntos que más preocupa a las
personas tiene que ver con el contagio. Delgado señaló que la forma más común de infección ocurre por contacto directo o inhalación de partículas provenientes de orina y excremento de roedores infectados.
Sin embargo, aclaró que existe una variante conocida como el virus de los Andes, detectada en Argentina, que sí tiene capacidad de transmisión entre personas, algo poco común dentro de esta familia viral.
El periodo de incubación puede ir desde una semana hasta seis semanas y los síntomas suelen comenzar de forma similar a una gripe fuerte. Entre las señales de alerta están:
- Fiebre.
- Dolor muscular intenso.
- Malestar general.
- Fatiga.
- Dificultad respiratoria progresiva.
En los casos más graves, la infección puede evolucionar hacia neumonía severa, síndrome de dificultad respiratoria y compromiso renal. Incluso, las tasas de mortalidad pueden alcanzar entre el 40 % y el 50 %.
“El cuadro puede deteriorarse rápidamente y requerir manejo en unidades de cuidado intensivo”, indicó Delgado.
El especialista también aclaró que actualmente no existe un tratamiento antiviral específico contra el hantavirus, aunque países como Chile y Argentina han desarrollado protocolos médicos y estrategias de respuesta para enfrentar los brotes registrados en los últimos años.
¿Cómo prevenir el hantavirus en viviendas y zonas rurales?
Para el médico, la prevención sigue siendo la principal herramienta frente a esta enfermedad. Las recomendaciones están enfocadas en evitar la presencia de roedores y reducir el contacto con lugares potencialmente contaminados.
Entre las medidas más importantes se encuentran:
- Mantener espacios limpios y ventilados.
- Sellar huecos o entradas por donde puedan ingresar ratones.
- Evitar acumulación de basura o alimentos expuestos.
- Usar protección al limpiar bodegas, cuevas o lugares cerrados.
- Lavarse constantemente las manos.
Delgado enfatizó que el riesgo es mayor en áreas rurales, donde los roedores silvestres habitan de forma natural en cuevas, nidos y ecosistemas agrícolas.
“Muchos de estos animales viven cerca de cultivos o terrenos abiertos y allí pueden convertirse en reservorios del virus”, advirtió.
La alerta reciente se conoció tras la muerte de tres personas relacionadas con un crucero holandés que salió desde Tierra del Fuego con destino a Europa. De acuerdo con la información entregada por el experto, el primer pasajero comenzó con síntomas inespecíficos el 6 de abril y días después se confirmó el fallecimiento. Posteriormente también murió su esposa en Johannesburgo.
A pesar de la preocupación, Delgado insistió en que el hantavirus no tiene el mismo comportamiento infectocontagioso del COVID-19. De igual forma, pidió no bajar la guardia y mantener medidas preventivas, especialmente en lugares donde hay presencia de roedores silvestres.