La aparición de peces muertos en la “quebrada negra”, en el corregimiento de Quebradanegra de Calarcá, Quindío, volvió a poner en evidencia las denuncias que desde hace años hacen habitantes del sector por una presunta contaminación de la fuente hídrica.
Aunque la Corporación Autónoma Regional del Quindío adelanta una investigación y asegura que todavía no existe una causa confirmada, ambientalistas y residentes sostienen que la emergencia estaría relacionada con presuntos vertimientos de una porcícola y advierten que las afectaciones al agua y los malos olores son una problemática de vieja data.
Comunidad asegura que las denuncias llevan años sin solución
El ambientalista Néstor Ocampo explicó que la mortandad fue reportada el pasado 8 de julio, luego de que varios vecinos percibieran fuertes olores, según dijo, generados una porcícola ubicada en el sector.
Agregó que en la parte alta de la cuenca también existen cultivos de aguacate Hass, donde se utilizan agroquímicos, y que la reducción del caudal por las altas temperaturas podría aumentar la concentración de cualquier sustancia que llegue a la quebrada.
Para Ocampo, este episodio no corresponde a un hecho aislado. Aseguró que "la gente ya está desesperada con lo que sucede ahí" porque durante años la comunidad ha presentado denuncias ante la CRQ, la Secretaría Departamental de Salud, la Inspección de Policía y otras entidades, sin que, según afirma, se haya encontrado una solución definitiva. Incluso recordó que hace seis años ya habían advertido públicamente sobre esta misma situación y cuestionó que las afectaciones continúen.
Una habitante del sector, que pidió mantener en reserva su identidad, aseguró que desde hace varios años dejó de utilizar el agua que abastecía su vivienda porque comenzó a llegar con estiércol y denunció presuntas descargas de residuos a la quebrada, malos olores constantes y el riesgo que esta situación representa para las familias y el ganado que depende de esa fuente hídrica.
Además, afirmó que la reciente mortandad de peces es la primera que observa, pero insistió en que la contaminación y los olores llevan años afectando a la comunidad.
La CRQ dice que todavía no puede establecer qué ocurrió
El director de la CRQ, Juan Esteban Cortés Orozco, explicó que la autoridad ambiental atendió la denuncia desde el momento del reporte con la Unidad de Reacción Inmediata Ambiental.
Indicó que realizaron inspecciones en la quebrada, tomaron muestras de agua, hicieron recorridos con personal técnico y sobrevuelos con dron, además de enviar los análisis al laboratorio acreditado ante el IDEAM, cuyos resultados no evidenciaron alteraciones en parámetros como metales, detergentes o demanda química de oxígeno.
El funcionario señaló que "una respuesta definitiva no tenemos" y explicó que la investigación contempla varias hipótesis.
Entre ellas mencionó un posible vertimiento puntual de alguna sustancia química, la descarga accidental de productos a través del sistema de aguas residuales del centro poblado o la disminución del caudal de la quebrada, que habría reducido la capacidad de dilución y afectado a los peces. También confirmó que hasta ahora no se han registrado nuevos episodios de mortandad.
Cortés Orozco añadió que la investigación continuará con nuevos monitoreos, análisis hidrobiológicos de sedimentos, recorridos técnicos y vuelos con dron, con el propósito de identificar actividades que puedan representar un riesgo para la fuente hídrica.
Además, recordó que el lugar donde aparecieron los peces muertos está aguas abajo de dos puntos de vertimiento de aguas residuales domésticas, por lo que insistió en que será necesario evaluar todos los factores antes de establecer responsabilidades.
¿Por qué la CRQ aún no ha definido la causa de la mortandad?
Porque las muestras de agua tomadas después del hallazgo no evidenciaron contaminación en los parámetros analizados. Según la autoridad ambiental, esos resultados muestran únicamente las condiciones del momento en que se realizaron las pruebas, por lo que si hubo un vertimiento puntual este pudo haber desaparecido antes del muestreo. Por esa razón, la entidad continuará con nuevos análisis y monitoreos.
¿Qué reclaman los habitantes de Quebrada Negra?
Más que una explicación sobre la muerte de los peces, la comunidad pide acciones concretas frente a una problemática que, según denuncian habitantes y ambientalistas, completa cerca de diez años. Aseguran que durante ese tiempo han advertido sobre presuntos vertimientos, malos olores y afectaciones a la quebrada, por lo que esperan que esta investigación permita establecer el origen de la contaminación y evitar que episodios como este vuelvan a repetirse.