Risaralda

Indígenas arriesgan su vida para rescatar a joven herido y arrastrado por creciente del río Paparidó

El hecho reavivó el llamado urgente a las autoridades para construir los puentes prometidos en comunidades indígenas.

Fotos: Cortesía Ángela Maya - rectora I.E. Dachi Dada Kera Comunidades indígenas arriesgan sus vidas para cruzar el río Paparidó.

Una dramática situación se registró en zona rural de Pueblo Rico, al occidente de Risaralda, donde integrantes de una comunidad indígena tuvieron que arriesgar su vida para rescatar a un joven herido que requería atención médica urgente.

En medio de la noche y bajo complejas condiciones climáticas, varios comuneros cruzaron a pie la fuerte corriente del río Paparidó para poder auxiliar al paciente y trasladarlo hasta una ambulancia ubicada en el sector de Kemberdé. La emergencia volvió a poner en evidencia las difíciles condiciones de movilidad que enfrentan estas comunidades por la falta de puentes.

Llamado desesperado de la comunidad indígena de Pueblo Rico

Tras lo ocurrido, Mónica Queragama Campos, lideresa de la comunidad de Pueblo Rico, reiteró el llamado a las autoridades para que se brinden soluciones estructurales en la zona, especialmente en materia de conectividad y acceso a servicios de salud.

Según explicó, la comunidad recibió una llamada de emergencia alertando sobre un joven que requería ser evacuado de inmediato. Sin embargo, el alto caudal del río impedía cualquier paso seguro, obligando a los habitantes a improvisar un rescate en condiciones de alto riesgo.

“No queremos que sigan ocurriendo tragedias, estos casos se presentan constantemente. Por eso les pedimos a las autoridades soluciones reales para salvar vidas”, expresó la lideresa.

Más de una década esperando soluciones

Las comunidades indígenas de esta zona llevan más de 10 años solicitando la construcción de infraestructura que les permita comunicarse de manera segura con la cabecera municipal.

Aunque en distintos momentos se han anunciado compromisos por parte del Gobierno Nacional para construir más de una docena de puentes, hasta ahora estas obras no se han materializado.

La ausencia de estas estructuras obliga a los habitantes a cruzar diariamente ríos caudalosos, exponiéndose a emergencias, accidentes y dificultades para acceder a servicios básicos.

La problemática impacta directamente a varias veredas y resguardos indígenas del occidente risaraldense, entre ellos, Paparidó, Marruecos, Santa Teresa y Dokabú, y en temporada de lluvias, la creciente del río suele aislar completamente estas comunidades.