En el Centro Cívico de Barranquilla, a partir de las 9:00 de la mañana de este 19 de febrero, los sindicatos en el Atlántico, realizarán un plantón y se unirán así, a la convocatoria nacional para defender el salario mínimo vital, luego de la suspensión judicial del decreto que preveía un incremento del 23,7% para 2026.
La convocatoria surge luego de que el Consejo de Estado adoptara una medida cautelar que suspendió temporalmente la aplicación del incremento salarial, lo que generó rechazo entre las organizaciones sindicales y sociales.
Según los convocantes, esta decisión representa un freno a una política pública, al afirmar que, ha tenido efectos positivos en la economía y en el poder adquisitivo de los trabajadores.
“Vamos a darle un apoyo rotundo al salario mínimo vital y un apoyo al gobierno del cambio y decirle a las altas cortes, en este caso el Consejo de Estado, que de una vez por todas le dé vía libre el salario mínimo vital”, expresó Henry Gordon, presidente de la CUT en el departamento.
Gordon recordó que, por medio de una mesa de concertación, convocada por el Gobierno se lograron acuerdos con sindicatos, sectores sociales y algunos gremios económicos. No obstante, recordó que el único gremio que se opuso fue la Federación Nacional de Comerciantes.
Para los manifestantes, la postura de este gremio resulta “mezquina y retrógrada”, según argumentó el vocero sindical.
Beneficios del aumento salarial
De acuerdo con Gordon, el aumento salarial ha dinamizado la economía, al permitir que los trabajadores tengan más recursos para el consumo de bienes y servicios.
“Hoy los trabajadores tienen más dinero en el bolsillo y eso armoniza la economía. Es totalmente contrario a la tesis de Fenalco, que afirma que este salario va a acabar con las empresas y a retroceder la economía”, sostuvo el dirigente sindical.
Las organizaciones insisten en que el salario mínimo vital no solo es una medida laboral, sino también un mecanismo de reactivación económica. En su criterio, el incremento del 23,7%, decretado por el Gobierno para el salario mínimo, ha contribuido a reducir, aunque sea parcialmente, la brecha social acumulada durante décadas de políticas neoliberales.
En cuanto a la asistencia esperada para la jornada de protesta, Gordon expresó, que aún no cuentan con una cifra exacta. No obstante, anticiparon una participación significativa de maestros, estudiantes, trabajadores y organizaciones sociales.
La concentración de este martes se suma a una serie de manifestaciones que, en distintas regiones del país, han expresado respaldo a las políticas laborales del Ejecutivo y rechazo a las decisiones judiciales que, según los sindicatos, afectan directamente a los trabajadores que devengan el salario mínimo.