Neiva

Más de 40 güipas trabajan en las calles de Neiva en vez de andar joropeando, ¿y los taitas dónde están?

Autoridades en alerta para festividades de San Pedro, endurecen controles para frenar el trabajo infantil.

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La realidad del trabajo infantil en Neiva vuelve a encender las alarmas, especialmente en medio de la temporada de San Pedro, una de las festividades más importantes de la región. En medio de operativos de control, las autoridades han identificado a más de 40 niños realizando actividades laborales en distintos puntos de la ciudad, principalmente en el microcentro y zonas de alta afluencia.

Esta cifra, aunque ya es preocupante, podría aumentar en las próximas semanas, cuando el flujo de turistas y el comercio informal crecen significativamente, ya que según informaron las autoridades locales, el incremento de casos durante estas festividades no es un fenómeno nuevo.

Cada año, niños y adolescentes son vinculados a ventas ambulantes, actividades informales e incluso a escenarios que podrían poner en riesgo su integridad. Frente a este panorama, la administración municipal decidió intensificar los controles con operativos mensuales, mayor presencia institucional y restricciones específicas en eventos como cabalgatas en San Pedro.

“El enfoque de estas acciones no es sancionatorio en primera instancia, sino preventivo, buscamos identificar a los menores, conocer su contexto familiar y activar rutas de protección que permitan garantizar sus derechos. El objetivo es evitar que los niños sean expuestos a situaciones que afecten su desarrollo físico, emocional y educativo”, indicó Clara Eugenia Peña, secretaria de la Mujer, Infancia y Desarrollo Social.

Aunque la ley permite que adolescentes a partir de los 16 años trabajen bajo ciertas condiciones y con los permisos correspondientes, las autoridades fueron enfáticas en señalar que esto solo es válido si se garantiza su bienestar integral.

“En ningún caso se puede justificar la presencia de niños en actividades laborales que impliquen riesgos, largas jornadas o que interfieran con su educación. Los niños deben estar en las aulas, no en las calles trabajando”, agregó la secretaria.

El problema del trabajo infantil no puede analizarse de manera aislada, ya que detrás de cada caso hay factores estructurales como la pobreza, la falta de oportunidades y la necesidad económica de muchas familias. En este contexto, algunos padres ven en el trabajo de sus hijos una forma de contribuir al sustento del hogar, mientras que otros no tienen con quién dejar a sus hijos, llevándolos consigo.

Por eso, las autoridades también han enfocado sus esfuerzos en procesos de sensibilización dirigidos a las familias, buscando generar conciencia sobre las consecuencias de estas prácticas.

“Además de los operativos, se han fortalecido las rutas de atención con entidades como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y otras instituciones encargadas de la protección de la niñez. La idea es que cada caso detectado no quede solo en una cifra, sino que tenga un seguimiento que permita restituir derechos y ofrecer alternativas reales”, puntualizó la secretaria.

Las cabalgatas, uno de los eventos más representativos de San Pedro, también han sido objeto de regulación más estricta. Se han establecido prohibiciones claras para evitar la participación de menores en estas actividades, especialmente en roles que impliquen exposición a riesgos físicos o ambientes no aptos para su edad.

Pese a las medidas, el reto sigue siendo grande, ya que el trabajo infantil es una problemática compleja que requiere acciones sostenidas y articuladas entre diferentes sectores. No basta con controlar durante las festividades; se necesita una estrategia a largo plazo que aborde las causas de fondo y garantice oportunidades reales para las familias.

Mientras tanto, la imagen de niños trabajando en las calles sigue siendo un llamado urgente a la acción. Cada uno de esos más de 40 casos representa una historia que merece ser atendida, una infancia que debe ser protegida y un futuro que no puede seguir en riesgo.