Venezolanos

Comunidad venezolana en Pereira lanzó un llamado urgente de ayuda

Voluntarios avanzan en una campaña de recolección de alimentos y elementos prioritarios para la emergencia.

Colonia venezolana en Pereira Comunidad venezolana en Pereira honra a las víctimas del terremoto mientras lidera una gran cruzada de ayuda humanitaria

Con velas, oraciones y mensajes de esperanza, la comunidad venezolana radicada en Pereira se reunió en una velatón realizada en el parque Lago Uribe de la capital risaraldense para rendir homenaje a las víctimas del terremoto en Venezuela. El encuentro estuvo marcado por la solidaridad con los afectados por la tragedia y el acompañamiento a sus familias.

Pereira ora por víctimas en Venezuela

Durante la jornada también se elevaron plegarias por la pronta recuperación de los más de 5.000 heridos y por los miles de damnificados que permanecen en albergues temporales o que lo perdieron todo tras el desastre, como lo explicó Luz Polo, diputada colombo-venezolana y líder de esta comunidad en Pereira.

“La intención de esta velatón es que cada vela represente una oración por cada venezolano que falleció en esta tragedia. Además, hoy es el día cero, el límite hasta donde, según los expertos, pueden encontrarse con vida personas atrapadas entre los escombros. A partir de ahora, cualquier sobreviviente será considerado un verdadero milagro de Dios. Hoy venimos a esta plaza para orar ante nuestro Creador, representando con estas velas y nuestros cantos una súplica para que fortalezca y consuele nuestros corazones, porque hemos estado profundamente afligidos”, manifestó la líder de la colonia venezolana en Pereira.

Solidaridad con las víctimas del terremoto

Luz Polo agregó que la solidaridad de los risaraldenses se ha convertido en un puente de esperanza para cientos de familias afectadas por el devastador terremoto que sacudió a Venezuela. A través de la denominada Misión Humanitaria Risaralda-Venezuela, la comunidad venezolana en Pereira, junto con decenas de voluntarios, adelanta una intensa jornada de recolección de ayudas. Hasta el momento se han reunido tres toneladas de alimentos y la meta es alcanzar las cinco toneladas antes del próximo jueves.

“Iniciamos lo que hemos denominado la Misión Humanitaria Risaralda-Venezuela. Durante toda esta semana no hemos parado de trabajar recogiendo ayuda humanitaria, que personalmente llevaré a Venezuela. No estamos recibiendo ropa. Lo que más se necesita es leche en polvo, compotas en envases plásticos y no de vidrio. También estamos requiriendo con urgencia bolsas para cadáveres, porque los rescatistas que están en Venezuela nos informan que no cuentan con estos elementos, teniendo en cuenta que son centenares las personas fallecidas”, advirtió Luz Polo.

Desde Pereira, la comunidad venezolana y los ciudadanos que se han sumado a esta iniciativa esperan que cada aporte se convierta en un alivio para quienes hoy enfrentan una de las peores tragedias humanitarias de los últimos años en Venezuela.

Preguntas claves

¿Qué motivó a la comunidad venezolana en Pereira a realizar esta velatón?
La velatón fue organizada para rendir homenaje a las víctimas del terremoto en Venezuela, elevar oraciones por los heridos y desaparecidos, y expresar solidaridad con las familias que enfrentan esta tragedia.

¿Cuál es el mensaje que busca transmitir esta jornada de oración y solidaridad?

La iniciativa busca mantener viva la esperanza, acompañar espiritualmente a quienes sufren las consecuencias del terremoto y recordar que la unión y la solidaridad pueden brindar alivio en medio de la emergencia.

¿Qué tipo de ayuda humanitaria se está recolectando para enviar a Venezuela?

La campaña recibe alimentos no perecederos, leche en polvo, compotas en envases plásticos y bolsas para cadáveres, elementos que, según los rescatistas, son prioritarios para atender la emergencia.

¿Cuál es la meta de la Misión Humanitaria Risaralda-Venezuela?
La campaña ya ha reunido tres toneladas de alimentos y espera alcanzar las cinco toneladas para llevar ayuda a las familias afectadas por el terremoto, gracias al apoyo de la comunidad risaraldense y de los voluntarios.