Concejo de Neiva

¡Vuelto nada! Así está el edificio del Concejo de Neiva

El edificio del Concejo de Neiva presenta humedad, daños en pisos, baños y fallas en la cubierta. Lleva 10 años sin mantenimiento.

Sergio Reyes Concejo de Neiva deteriorado

Las paredes con humedad, los baños deteriorados, el piso desgastado y una cubierta que ya muestra señales de cansancio, así está hoy la sede del Concejo de Neiva, un edificio que, según denunciaron los concejales, lleva más de 10 años sin recibir mantenimiento adecuado, situación que ha provocado un evidente deterioro de la infraestructura.

Varios cabildantes alertaron tras evidenciar fallas estructurales en el recinto. Según explicaron, el edificio presenta problemas en la cubierta, paredes, pisos y baños, además de filtraciones de humedad que con el tiempo han empeorado.

A esto se suman deficiencias en el sistema eléctrico, lo que genera preocupación por la seguridad de quienes trabajan allí y de los ciudadanos que frecuentan la corporación para participar en debates, audiencias o reuniones comunitarias.

“El deterioro es evidente”, señaló el concejal Héctor Javier Osorio, quien aseguró que durante años no se han destinado los recursos necesarios para el mantenimiento del inmueble. La falta de inversión, dijo, ha permitido que pequeños daños se conviertan con el tiempo en problemas mayores. “No se trata solo de estética, aquí estamos hablando de condiciones de seguridad para funcionarios, concejales y ciudadanos”, advirtió.

El edificio del Concejo no solo es utilizado por los cabildantes para sesionar; también se ha convertido en un espacio donde líderes comunales, organizaciones sociales y ciudadanos realizan reuniones, capacitaciones y diversas actividades comunitarias.

“Las administraciones anteriores, como la actual, no han destinado los recursos suficientes para que el Concejo de Neiva cuente con las condiciones mínimas de funcionamiento. Es urgente que este tipo de intervenciones se realicen lo antes posible con recursos económicos; los alcaldes no han tenido la voluntad política”, agregó el concejal.

A pesar de esta situación, para 2026 el Concejo de Neiva tendrá un presupuesto cercano a $5.000 millones; sin embargo, la mayor parte de esos recursos ya tiene destino definido: aproximadamente $2.800.000.000 se destinan al pago de honorarios de los concejales, mientras que cerca de $2.000.000.000 se utilizan para gastos de funcionamiento, lo que deja un margen reducido para realizar intervenciones significativas en infraestructura.

“El edificio pertenece al municipio de Neiva, pero es utilizado por el Concejo para el desarrollo de sus actividades. Actualmente se están adelantando reuniones y trámites administrativos para analizar qué tipo de inversiones se pueden realizar en el inmueble”, indicó el secretario general de Neiva, Raúl Eduardo Mosquera.

Según el funcionario, se evalúa la posibilidad de que tanto la administración municipal como el Concejo aporten recursos, cada uno según su capacidad financiera, con el fin de iniciar trabajos de mejoramiento en la infraestructura.

“La discusión eterna que se ha tenido es quién se hará cargo de las instalaciones. El municipio en su momento construyó el inmueble para entregárselo al concejo, pero en este momento el concejo no está independizado, todavía no tiene un NIT; ante esto, la mayoría de los presidentes de los últimos años del concejo no nos han hecho entrega formal, por ende aún le dicen a la administración que se encargue de la infraestructura del recinto”, agregó el secretario.

El caso también pone sobre la mesa un problema más amplio: el estado de la infraestructura pública en varias dependencias de la administración municipal. Según la Alcaldía, no solo el Concejo presenta dificultades, sino que otras instalaciones del municipio también requieren inversiones importantes para su mantenimiento y modernización.

Lo cierto es que el edificio donde se debaten los proyectos que definen el rumbo de Neiva necesita decisiones urgentes, porque, como advirtió el concejal Osorio, si no se actúa pronto el deterioro podría seguir avanzando, y lo que hoy son grietas, humedad y fallas eléctricas podría convertirse mañana en un problema mucho más serio para la ciudad.