La Guajira

Comunidades Wayúu en La Guajira denuncian que Ecopetrol los deja fuera del proyecto Ballenas

Reclaman a las empresas mayor vinculación laboral, compensaciones sociales y mesas de diálogo en el territorio.

Nicolás Téllez / Colprensa Wayúu denuncian exclusión del proyecto de gas

Las comunidades wayúu asentadas en el área de influencia del Complejo Ballenas, en jurisdicción del municipio de Manaure, La Guajira, mantienen manifestaciones pacíficas ante lo que califican como falta de diálogo y de participación por parte de las empresas que operan en el campo gasífero.

Según los voceros comunitarios, las inversiones contempladas en los contratos de hidrocarburos con Ecopetrol eran de carácter voluntario; sin embargo, aseguran que hasta el momento no han recibido respuestas concretas ni acciones que se traduzcan en desarrollo para los pueblos indígenas.

Los líderes reiteran que su exigencia no obedece a un capricho, sino al cumplimiento de derechos ancestrales y territoriales, especialmente en lo relacionado con la vinculación de mano de obra local, la participación directa en los proyectos y la ejecución de compensaciones sociales en los territorios impactados.

Protesta pacífica y garantías al suministro de gas

Las comunidades insisten en que las manifestaciones se desarrollan de manera pacífica, respetando los derechos humanos y sin poner en riesgo la infraestructura estratégica. Aseguran que el suministro de gas no ha sido interrumpido y niegan haber realizado maniobras que afecten el bombeo o el flujo por los gasoductos.

Incluso, señalaron que solicitaron a la empresa suspender voluntariamente la operación, petición que —afirman— no fue atendida. No obstante, recalcan que su objetivo principal es ser escuchados y participar en las decisiones que afectan su territorio.

Reclamos por falta de diálogo en el territorio

De acuerdo con los representantes indígenas, desde los meses de noviembre y diciembre se intentó instalar mesas de diálogo con las empresas, pero estas no se concretaron. Atribuyen el estancamiento del proceso a interferencias del Ministerio del Interior, específicamente del funcionario Guillermo Peralta, a quien relacionan con intereses políticos en la región.

Los manifestantes indican que el territorio permanece abierto para el diálogo y que están dispuestas a participar en mesas técnicas dentro del área de afectación directa. Sin embargo, los líderes denuncian que no ha existido voluntad por parte de las empresas para avanzar en acuerdos.